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sábado, 14 de agosto de 2010

"La oposición": en bolas y a los gritos.

Leyendo los diarios. Política nacional. Oposición.

Como Tarzán, la llamada "oposición" anda a los saltos por las lianas, en pelotas y a los gritos.


Como fue expresado en este blog una y mil veces desde el 29 de junio del 2009, los representantes de diversas agrupaciones políticas andan por la vida pública del país como Tarzán en la selva: en pelotas, a los gritos y saltando de liana en liana. Estúpidamente, se han prestado al juego de ese coro de propagandistas interesados del neoliberalismo que llevan el nombre de periodistas o analistas, y que escriben o peroran en los medios del poder económico, de las corporaciones.

Comparon, como pichones de chorlitos, esa fantasía de que cada uno de ellos formaban parte de una asociación singular (en el sentido de no plural) denominada "la oposición", llamada a mantener un comportamiento único frente al oficialismo.

Así les va.

Como escribí más arriba, esa estupidez cometida por conspicuos políticos de diversos partidos, fue denunciada mil veces. Sin embargo, tal como lo destaqué en un post anterior, nunca está demás cuando el concepto, la idea, es expresada por personas que por varias razones (más allá de la obvia), gozan de un prestigio social e intelectual evidente, este blogger gusta traer esas expresiones aquí. Son más elegantes y acertadas que las mías. Hace un par de días lo hice reproduciendo una expresión tomada de una nota de Mario Wainfeld. Ahora, hago lo propio con otra de Luis Bruschtein.


Escribe Luis Bruschtein:

Antes del 28 de junio de 2009, la oposición tenía menos problemas, aunque, también, menos expectativas. Después del 28 de junio empezó a sufrir. Antes se resignaba a un lugar de oposición testimonial. En cambio, después del 28 de junio se vio en la necesidad de comenzar a concebirse como opción de gobierno. Cometieron un error de apreciación, porque creyeron que el kirchnerismo estaba terminado y que se convertían en opción por simple descarte. Parte de la ventaja que habían conseguido la perdieron con esa equivocación al evaluar sus propias fuerzas y las de sus adversarios. Les llevó casi un año advertir que la oposición no era monolítica, sino que estaba compuesta por vertientes muy diferentes entre sí, y que incluso en el seno de los partidos tienen problemas de convivencia. Es como si tuvieran una especie de complejo de inferioridad con relación al oficialismo, lo que distorsiona su mirada. Fue una equivocación considerar desde el primer momento que el oficialismo no tiene proyecto y que es sólo una banda de ladrones y matones. Que lo digan los columnistas del diario más conservador de este país tiene sentido, pero un político necesita una mirada más realista porque, si no, todas las medidas más importantes del gobierno los toman por sorpresa, como ha sucedido con la reestatización de las jubilaciones o la asignación universal y otras medidas oficiales.

fuente: Luis Bruschtein, Carrió y Macri en baja. Pagina/12 14/08/2010
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-151325-2010-08-14.html


La nueva palada de la retroexcavadora de la empresa de demoliciones Carrió (copyright Jorge Asís) quizás sirva, no para producir el derrumbe de los edificios linderos y provocar muertos por aquí y allá, sino para apuntalar a las diversas agrupaciones políticas que, de seguir sumándose al verso de la corrupción, del autoritarismo y de la amenaza a las insituciones democráticas, podrían tener destino de repudio abierto por parte de la ciudadanía. Quizás. Es una posibildad. Quizás sirva para acomodar las piezas.

Los medios del poder real ya tienen a sus políticos obedientes. La famosa reunión Magnetto PJ Federal Mauricio los dejó encasillados ahí, desnudos en su calidad de obedientes. Sálvese el resto de los opositores al gobierno. A construir. Basta de destruir. Basta de repetir embelecos fraguados en las redacciones de Clarín y La Nación.

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jueves, 12 de agosto de 2010

¿Qué es un Magnetto?

Medios. Latinoamérica.

Héctor Magnetto
o el descubrimiento
del agujero del mate.



Muchos argentinos recién se desayunan de que los medios masivos de comunicación son la plataforma ideológica de los grupos económicos de poder concentrado. Que los llamados diarios hegemónicos no son otra cosa que la forma de la propaganda destinada a mantener sus beneficios económicos. Que cuando un Héctor Magnetto reúne en su casa a políticos más o menos díscolos, más o menos obedientes, es con el fin de disciplinarlos en beneficio propio. Que, como consecuencia de todo esto, los empresarios mediaticos se cagan olímpicamente en la verdad informativa, en la libertad de expresión y en el derecho a la información.

Quienes venimos denunciando desde hace años este piscopateo de masas que ejercitan los medios masivos de comunicación insistimos, también, que este es un fenómeno universal. Que se da en todas partes, bajo idénticas formas y con idénticos propósitos.

Una prueba de ello es un artículo que con la firma de Fernando Buen Abad Domíngues Santos reproduce hoy Rebelión y un enlace al cual dejo aquí, al final de la cita. De ese texto reproduzco aquí los dos primeros párrafos, cuya lectura dará inmediato deseo al lector de recordar dos lugares comunes del lenguaje coloquial: Uno: En todos lados se cuecen habas; y, dos, cualquier parecido con la realidad [no] es pura coincidencia.

Leemos en los dos párrafos del mencionado artículo:

Nada expresa mejor las ambiciones de poder, incubadas por los monopolios mediáticos burgueses, que “acomodar” en los cargos públicos a sus cachorros. Es ya un lugar común, en las ensoñaciones de protagonismo que abrazan los empresarios mediáticos, convertirse en “políticos” capaces de reunir en sus oficinas (y rentablemente) lo que ellos entienden por gerencia de lo político y gerencia de la farándula. Anhelan gobernar una pasarela del poder que borre las fronteras entre lo público y lo privado para que todo sea negocio. Esa lógica gerencial neoliberal es, por ejemplo, la que reina en la empresa Editorial El Tiempo de Colombia (CEET) en la que sus dueños estarán de plácemes porque antes eran parte del gobierno y ahora el gobierno es parte de ellos.

Juan Manuel Santos es miembro de un grupo mediático que ha aumentado su fortuna varias veces gracias a sus vínculos con el gobierno de Colombia y ahora aumenta su poder político gracias a ser miembro de una empresa mediática servil a los negociados mutuos. El paraíso terrenal neoliberal. Eso implica un negociado de dominación impune en la generación de opinión y la información involucrado en más de un episodio de autoritarismo, manipulación y engaño… usando medios y humillando a trabajadores… ahora su tendencia acelerada será la consolidación de un solo discurso que le sirva como negocio personal para reproducir la voz de sus jefes en Washington.

fuente: Rebelión. Fernando Buen Abad Domínguez: Santos y el huevo de la serpiente mass media.


Como puede ver, amigo lector, quienes descubren ahora que los empresarios mediáticos están dispuestos a servirse de toda su parafernalia piscopateadora para lograr que sus beneficios económicos se multipliquen hasta el infinito y que nunca sean cuestionados; quienes descubren esto ahora, decía, han descubierto el agujero del mate.


Alfredo Arri.

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viernes, 6 de agosto de 2010

Casos Arbizu y Clarin-AFJP. La oposición contrataca

Corrupción. Caso Arbizu. Caso Clarin-AFJP.

La oposición obediente obedece:
Ahora apuestan a desplazar a
José Sbatella de la UIF.


El Poder Ejecutivo envió un proyecto de ley para reformar a la UIF. El organismo, que se encuentra a cargo de José Sbatella desde principios de este año, ha metido las narices en causas sensibles a ciertos grupos económicos. Ni lerdos ni perezosos, estos grupos ordenaron a sus legisladores obedientes para que metan baza en el proyecto.

Titula La Nación: Impulsan cambios en la UIF. Y la bajada del título no oculta los propósitos de esos cambios que los opositores obedientes tratarán de impulsar. Dice el texto de la bajada:

La Coalición Cívica presentará un proyecto en Diputados para darle más autonomía a la entidad; intentarán desplazar a su titular, José Sbatella, e imponer por concurso una nueva conducción.

fuente. La Nación.


Como se ve, los empleados políticos de las corporaciones actúan sin tapujo alguno. Con toda desfachatez.

Tal es la noticia. Queda aquí registrada porque este blogger tiene interés en observar los casos Arbizu y Clarín-AFJP.

Pero, más allá de registrar lo publicado hoy acerca de este tema, no puedo dejar pasar la oportunidad de hacer un comentario sobre la nota publicada en La Nación. En una parte de la misma se puede leer:

La presentación de este proyecto responde a la intención del oficialismo de realizar cambios en la entidad para ganar poder. Si el Congreso aprueba un proyecto de ley que envió el Ejecutivo, la UIF, originalmente diseñada para perseguir el crimen organizado, podrá investigar a los ciudadanos por simple evasión fiscal, algo que también hace la AFIP, y actuará como querellante en causas penales.

La iniciativa, que ingresó la semana última en Diputados, parece abrir algunas puertas para que la UIF persiga fines políticos.


fuente: la misma de la cita anterior.


Es sorprendente: el diario se preocupa -con justicia- de que el organismo podría ser utilizado para investigar ciudadanos (...) "con fines políticos". Sin embargo, no ha mostrado una preocupación parecida en el Macrigate en el que se utilizó, con fines políticos, la justicia misionera para involucrar a ciudadanos corrientes con fines políticos. Porque, vamos, la utilización de un organismo estatal cualquiera para perseguir ciudadanos con "fines políticos" es siempre ilegal y, por lo tanto, judiciable y condenable.


Alfredo Arri.



Edición posterior:

Por su parte Clarín, al presentar la noticia, cerró su nota con estas palabras:

En la última visita de José Sbatella –titular de la UIF- a Diputados, la oposición cuestionó la utilización política del organismo en las causas en las que se presentó como querellante, como la del tráfico de efedrina que incluyó a Francisco de Narváez o la denuncia de Hernán Arbizu que intentó involucrar a accionistas de Clarín .


fuente: Clarín.



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miércoles, 7 de julio de 2010

Denuncia del titular de la UIF contra Clarín y otros grupos.

Corrupción. Caso Arbizu.

José Sbatella, titular de la UIF presentó hoy
una denuncia penal
contra Grupo Clarín S.A.,
Banco Patagonia S.A., Consultatio S.A.
y el banco JP Morgan.


Según informa Telam, la denuncia penal, que fue presentada en la fiscalía federal nro 3 a cargo de Eduardo Taiano, es por presunta "manipulación de precios de acciones que se ofertan públicamente en el mercado de valores y su venta a los fondos de inversión, con la probable connivencia de los gerentes operativos de los mismos."

Cabe añadir que en esta denuncia contra esos grupos empresariales acompaña a José Sbatella, titular de la UIF, el ex agente de J.P Morgan, Hernán Arbizu quien, siendo procesado en Estados Unidos vino a autoincriminarse en el país para -según dijo él mismo esta tarde en Radio Nacional- para "salvar la cabeza." "Si me preguntan por qué vine a denunciar estas maniobras, tengo que responder que en un ochenta por ciento para salvar mi cabeza". Palabras más o menos, fue lo que dijo esta tarde Hernán Arbizu en un reportaje que le hizo Eduardo Anguita para su programa Carbono 14.

La llamada causa Arbizu tramita por otro juzgado, causa en la que la UIF, luego de apelar a la cámara tras la negativa del juez para aceptar al organismo encargado de las investigaciones financera como querellante, fue finalmente aceptado como tal por la Cámara.

Así que en este caso se trata de otra denuncia, promovida directamente por el titular de la UIF. Esperemos que, a) sea aceptada por el fiscal y b) que tenga, una vez hecha causa, movimientos más dinámicos que los de la causa que tramita por el otro juzgado.

Como nota de color, añado: En la entrevista radial, Eduardo Anguita comentó que esta noticia, nacida de un cable de Telam, estaría reflejada mañana en los diarios. Luego, en tono irónico dijo: Bueno, no en todos los diarios. A lo que el entrevistado, Hernán Arbizu dijo, también en tono irónico: Si, Clarín lo va a publicar, pero comenzará por decir que estoy procesado en Estados Unidos.

Y así será. Mañana podremos leer en Clarín que, en efecto, el denunciante está procesado en Estados Unidos. También dirá que la UIF está en la mira de no sé qué organismo internacional, que es otra embestida del kirchnerismo contra Clarín, etc, etc, etc.

Bien: parte del cable de Telam dice así.

La denuncia fue presentada en la fiscalía federal número 3, a cargo de Eduardo Taiano, donde se especifica que se investigue la posible comisión de los delitos tipificados en los artículos 173, 210 y 300 del código penal y los artículos 138 al 141 de la ley 24.241.

Sbatella asegura en su presentación que las acciones que pide investigar "pertenecen a las empresas Grupo Clarín SA, Banco Patagonia SA y Consultatio SA, pudiendo existir otros casos semejantes. En todos ellos, el común denominador es la intervención del JP Morgan Chase Bank, al menos como agente colocador de las acciones en cuestión, esta entidad, a su vez, ha sido denunciada por urdir la maniobra".

En el caso del grupo Clarín, la denuncia indica que "existen constancias que dan cuenta que la manipulación de precios de las acciones se debió a que la empresa no brindó al mercado información exacta y veraz, la cual resulta determinante para fijar el precio de las acciones, infringiendo el régimen de transparencia".

fuente. Telam.


Respuesta de Clarín: Los lectores podrán leer la respuesta dada por Clarín, en un comunicado de prensa, que se puede encontrar aquí (texto en pdf).


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domingo, 4 de julio de 2010

Libro de autoayuda... financiera. El dueño del curro.

Leyendo los diarios.


Las ironías de Horacio Verbitsky sobre
nuestras cloacas mediáticas... y editoriales



Del análisis de la semana política que publica hoy Horacio Verbitsky en Pagina/12, reproduzco aquí el apartado subtitulado "No hay libro", ingeniosa y oportuna paráfrasis de la popular No hay equipo. O de la más antigua y más popular aun Habemus papam

El texto está muy claro... aunque sólo para los avisados. ¿Contradicción? No: una mera observación que hago: si el lector no decodifica los alusiones existentes en el párrafo citado aquí, es porque ha estado viendo otro canal. Que se joda. Para los avisados, el texto está claro.

Sobre el final del apartado de su nota de hoy, Horacio Verbistky alerta, tanto a la oposición reunida en lo que en este blog se ha llamado La Runfla y que el periodista de Página/12 denomina Grupo Ahhh..., como a los periodistas que se suman mansamente a la novela del día, que podrían salir malparados de la nueva incursión mediática contra el gobierno nacional. Es que sobra información para ventilar en el quién es quién de esta movida. Mucha ya fue publicada (Miradas al Sur). Otra se publica hoy. Y hoy también se deja entrever que podría haber más. (Martín Granovsky, pagina 12, 04/06/10)

Si embargo, del lado del imperio también se anuncia que podría haber más. Joaquín Morales Solá, en su columna de hoy, dedica todos sus esfuerzos a la novela del mes y anuncia que podría haber más. El bueno de Joaquín Morales Solá no vacila en calificar a Eduardo Sadous de valiente, aunque sin pruebas. ("Sadous comentó con valentía lo que había oído, pero carece de pruebas concretas.") Que no es más que una confesión, vía indirecta, de que la novela es tal, o sea, una novela cuyo propósito es el entretenimiento de las masas populares.

En otras palabras, la nueva movida mediática contra el gobierno continuará, y habrá más escenas duras en los próximos capítulos del segundo culebrón del año de los celebrados autores Magneto y los Ricardos herederos del Joaquín.

En fin: la creación contra natura de un chavismo nacional no descansa. Es que sin él, ¿cómo hacer el antichavismo que exige el Imperio? Sin él, ¿cómo hablar de "censura" en nuestro país, como lo hace JMSolá en su columna de hoy?

En definitiva, un interesante momento de una guerra mediática que no ofrece tregua. Vamos al texto de Horacio Verbitsky:


No hay libro

La semana pasada el director de la filial argentina de una gran editorial europea almorzó con un colega español a cargo de la sucursal mexicana y con otros directivos y autores de la casa. El visitante preguntó si la corrupción en el gobierno era tan abrumadora como leía en la prensa. La respuesta fue que había menos casos que en otros períodos de la historia argentina y que en otros países en la actualidad. Para ejemplificarlo el anfitrión contó que la editorial había pedido un libro sobre Néstor Kirchner a un periodista opositor, celebrado por sus investigaciones sobre hechos ocurridos en distintos mandatos presidenciales, incluyendo los dos últimos, uno de los cuales derivó en el procesamiento de funcionarios de primera línea. Estuvo trabajando con una colaboradora durante cuatro meses, pero renunció a la tarea al concluir una investigación preliminar. “No hay libro”, dijo. El editor agregó que confiado en ese proyecto rechazó otro que le propuso un periodista también muy conocido pero por sus programas de peleas en televisión. “Todavía me arrepiento. Lo llevó a otra editorial y tuvo éxito. Juntó algunos expedientes judiciales, notas ya publicadas y algunas entrevistas y compuso un libro superficial pero efectista que se vendió bien”. La conversación derivó a la compleja relación del kirchnerismo con el Grupo Clarín y a la comparación con lo que sucede en España entre el Grupo Prisa, editor del diario El País y el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Otro capítulo de esa saga se escribió esta semana con la declaración en el Congreso del ex embajador Sadous, las alternativas cambiantes sobre su carácter secreto o público y la difusión parcial de fragmentos textuales en los diarios Clarín y Tiempo Argentino. En España, sin embargo, la oposición de derechas retiene mayores márgenes de autonomía respecto del principal diario de aquel país, tal vez porque expresa la lucha entre líneas internas del PSOE y surgió luego de la dictadura franquista. La combinación de un arco opositor exacerbado y disperso y una prensa subordinada a los negocios y dispuesta a morir o matar es un fenómeno propio, que ha alcanzado acentos operísticos en torno de la relación con Venezuela. La intervención del Congreso es accesoria, dado que existe un expediente judicial, a cargo de uno de los jueces federales menos conocidos y más respetados, Julián Ercolini. Según el gobierno la solicitud de que se publique el testimonio completo de Sadous coloca a la oposición en un dilema: puede perder puntos ante la sociedad si se niega, pero de aceptarla quedará en evidencia la falsedad de las versiones difundidas por los diputados que violaron el compromiso de confidencialidad y de los titulares periodísticos. Lo central es la confusión entre el conocimiento que Kirchner tuvo de la denuncia que Sadous hizo hace cinco años sobre los negocios financieros y cambiarios hechos con el dinero del fideicomiso por la parte venezolana y de la denuncia que ahora hace el ex embajador sobre hechos que habrían ocurrido después de su período en Caracas y que, por dichos de oídas, involucrarían a funcionarios argentinos. La misma jugada se repetirá esta semana con el dirigente del peornismo opositor Eduardo Mondino, quien al mismo tiempo pidió que su declaración fuera secreta y adelantó por la prensa que hablará de las comisiones que se habrían pagado. El equívoco ya está instalado: las comisiones fueron pactadas en contratos entre empresas productoras y de comercialización, pero la misma palabra se lee como equivalente de sobornos. Cuando era Defensor del Pueblo, Mondino firmó un dictamen según el cual se cerró el expediente sin formular denuncia penal porque no se encontraron irregularidades.

El Grupo Ahhh... tiene el número suficiente como para estirar este escándalo pero no para constituir una comisión investigadora, porque su ala izquierda es sensible a los argumentos que vertió en la última sesión el diputado oficialista Fratacho Rossi: “¿Por qué molesta la relación comercial con un país al cual le hemos comprado commodities y vendido valor agregado? ¿Por qué molesta que empresas cuyo destino era exclusivamente el mercado interno tengan un horizonte de negocios distinto, como la empresa de maquinaria agrícola? ¿Por qué molesta que el INVAP haya provisto de aparatología médica a Venezuela? ¿Por qué molesta que hayamos vendido incubadoras? ¿Cuál es la intención de estigmatizar una relación comercial claramente beneficiosa para nuestro país?”. Está por verse si la prolongación de este caso desgasta al gobierno o, como ocurrió con el intento de bloquear la designación de Mercedes Marcó del Pont, debilita por hastío a la oposición que lo infla cuando es notorio no da para más.

fuente: Horacio Verbitsky, Pagina/12 domingo 4 de julio de 2010.


Como se ve, el entretenimiento del Canal E! promete. La compañía circense Clarín, La Nación y Los borrachos del sillón no escatima esfuerzos de producción.


Alfredo Arri.

sábado, 3 de julio de 2010

Tenembaum y el caso Noble.

Derechos humanos. Las palabras y las cosas. Caso Noble.

Las casualidades permanentes

del señor Ernesto Tenembaum.


Hace ya largos meses que, semana tras semana, Ernesto Tenembaum usa su espacio en la revista Veintirés para defender en forma explícita a Clarín. Algunos podrán expresar que esa circunstancia es algo así como una prueba redonda de la pluralidad de voces que ejerce el grupo mediático que hoy por hoy edita Veintitrés. Para otros, es nada más que una expresión de esa construcción verbal creada por Hollywood, esto es, durmiendo con el enemigo. Yo me incluyo entre estos últimos, por cierto, y no puedo -ya que estoy- dejar de manifestar mi malestar por contribuir, como comprador fiel de la revista, en forma infinitésima pero de todos modos real, a los ingresos dinerarios de Ernesto Tenembaum. Así sean 0.0000001 pesos los que pasan de mi bolsillo a los del señor Tenembaum con la compra de cada ejemplar, debo de confesar que ya me cansé de ese aporte y a partir de ahora dejaré de comprar la revista, limitándome a la lectura de lo que se publique en su versión online.

La decisión la tomé esta semana porque el artículo publicado por Ernesto Tenembaum para defender a su empleador principal en el último número de Veintitrés, ha adquirido el carácter de obsceno. Por supuesto, tal dictamen amerita su argumentación.

Vamos a ver: el señor Ernesto Tenembaum afirma en su nota que el gobierno le achaca a Clarín el teleculebrón Sadous, cuando en realidad no fue Clarín sino Jorge Lanata y Perfil quienes publicaron la denuncia. Olvida Tenembaum varios pequeños detalles: Primero, que la nota de Jorge Lanata y Romina Manguel para Perfil es del 2005. Segundo: que ese artículo periodístico ameritó una causa judicial y, por otro lado, una investigación de Mondino. Tercero: que la causa durmió el sueño de los justos por falta de entidad y que el dictamen de Mondino fue tajante en cuanto a que no se descubrieron ilícitos en la operatoria. Cuarto: Que el dúo Magnetto-Sadous reaparecen con esta historia -cien por ciento mediática- en 2010, es decir, cinco años más tarde y en el exacto momento en que la sociedad toda estaba a la expectativa de los resultados de los análisis de los hermanitos Noble Herrera, de la investigación sobre el origen de Papel Prensa; sobre la "recuperación" para la democracia de la Ley de Medios. Quinto: que el abogado de los hermanitos Noble Herrera y del embajador canciller de la orden de Malta y aledaños Eduardo Sadous es el doctor Alejandro Carrió.

Ninguno de esos pequeños detalles merece siquiera una mención para el señor Tenembaum. Pero hay más.

La insistencia con la telenovela Sadous por parte de Tenembaum en esta semana puede ser tomada por el lector como una actitud de mala fe por parte del periodista. La razón de esta actitud subjetiva por parte del lector es justa ya que, a esta altura, ya se conocen todos los detalles que demuestran el carácter de operación mediática y, al leer la nota de Tenembaum, el lector no puede menos que imaginar dos cosas: o este tipo está completamente desinformado, u opera de mala fe.

Más allá de la motivación que haya tenido Tenembaum para insistir, esta semana, con ese tema, el dato objetivo es que quedó colgado del pincel.

Pero eso no es lo más grave. Veamos.

Luego de abrir su nota con la telenovela Sadous, el señor Tenembaum enumera los hechos de presunta corrupción que la justicia investiga y que, de un modo u otro afectan a funcionarios del Gobierno nacional. La lista es corta y consta, básicamente, del conocido folclore anti K. O, peor aun, de dichos de personas que carecen de toda crediblidad social. Casos y personajes que, en parte derivarán en el olvido, en parte derivarán en procesos judiciales, pero que, en esencia, no dejarán mal posicionado a este Gobierno en el ranking mundial de grados de corrupción pública. Mucho menos en el ranking histórico de los gobiernos corruptos en nuestro propio país. Casos que, por otra parte, sus resultados no afectarán en nada -entiéndase bien: en nada- la marcha política de la patria, sea cual sea el futuro de esta marcha. Hay casos de corrupción que sí dejan manchas para la eternidad, tales como haberle vendido armas a Ecuador estando este país en guerra con Perú, o haberle vendido armas nada menos que a los croatas, o tapar con mierda la investigación del atentado terrorista más grave que haya sufrido Argentina en toda su historia. O venderle YPF a una potencia extranjera. ¡Ésas sí que dejan marca en la historia!

Dicho todo esto, paso a lo verdaderamente grave de la columna de Ernesto Tenembaum de esta semana en Veintirés.

Toda esta cháchara mediática de Sadous y anexos se produce precisamente en los días en que la indignación popular se expresa en el grado de estupor ante la casi evidente maniobra de contaminación de prendas de vestir por parte de los hermanitos Noble Herrera con el objeto de dificultar -si es posible eternamente- la búsqueda de la verdad en el caso judicial de lesa humanidad que los involucra como portadores de la única prueba que podría dilucidar la verdad jurídica; caso judicial en el que podría quedar inculpada la madre adoptiva de estos dos jóvenes que llevan ya treinta y tantos años de victimización constante.

Ante esta situación escandalosa, que veja, humilla y avasalla la fe publica, la conciencia cívica ciudadana, el espíritu del hombre del común que ve que aquel axioma de Yabrán, el poder es impunidad, se manifiesta con tanta vergüenza cívica en este caso; ante esta situación escandalosa, decía, el señor Ernesto Tenembaum, en la puta revista que compro, quiere que me entretenga con novelones pelotudísimos como los de Redrado o los de Sadous, o que me escandalice por las plantitas de marihuana secuestradas al hijo de Pérsico en una camioneta oficial.

¿Estamos todos locos, o qué?

A ver si nos entendemos, señor Tenembaum: Secuestrar, violar, torturar, hacer parir a las embarazadas en cautiverio para luego matarlas, desaparecer sus cuerpos y "colocar" a los bebés en el "mercado" de madres ansiosas de amor filial o de perversos de toda perversión es, no lo dude usted, un crimen de lesa humanidad. Hacerse de una empresa estratégica tras sesiones de torturas a sus propietarios para que vendan, es un crimen de lesa humanidad y si se probase ese ilícito tendrían que pagar por ello. El ya tristemente célebre "Yo quiero el hueso de Pérez" del doctor Gabriel Cavallo es una muestra de perversión. Arrojar misiles mediáticos contra Abuelas y contra el BNDG es pura inmoralidad. Y, perdómene que se lo diga tan bruscamente, prenderse a la bomba de humo lanzada por sus empleadores para que la gilada se entretenga con las pelotudeces y no se entere de lo verdaderamente grave que ha sucedido esta semana es, lisa y llanamente, una muestra de perversidad.

Dice el periodista del Grupo Clarín:

Esos son los hechos, los testimonios, que habilitan a cualquier debate. Hay una tendencia en algunos sectores políticos del mundo a minimizar la corrupción política, como un hecho natural e inevitable. No importa si en un gobierno se roba o no. Lo que importaría son las obras que hacen, su línea política, su compromiso con causas justas, o si son neoliberales o keynesianos. Preocuparse por si un líder es honesto o no sería, en este caso, un mero prejuicio pequeño burgués, una tara de alguien que no entiende cómo se maneja el poder.

Es una forma de ver las cosas.

fuente: Veintitrés


Sí, efectivamente: habilitan a cualquier debate. Esto que escribo aquí forma parte de ese debate: sumarse a la ofensiva pedorra de su empleador en estos días, cuando arde en llamas el caso Noble, es una muestra de perversidad.

Le aclaro, por si por las dudas no tiene usted un diccionario de nuestra lengua: Perversidad, calidad de perverso. Perverso: Que corrompe las costumbres o el orden y estado habitual de las cosas. Las "costumbres o el orden de las cosas", en el peridiosmo, hasta no hace mucho, era destacar lo destacado y subordinar a lo destacado lo que es accesorio.

No me parece mal que haga usted la defensa a ultranza de su empleador. Allá usted. "Es una forma de ver las cosas". Lo que me parece intolerable es que haga usted esa defensa en una publicación que pago con mi dinero y por cuyo pago no espero hallar tanta basura. Son como quinientos mangos por año que salen de mi bolsillo. Tal vez un peso vaya al suyo.

No, boludo no.

Alfredo Arri.

jueves, 1 de julio de 2010

La novela de Sadous.

El culebrón Sadous.

Tiempo Argentino obtuvo copia de la
versión taquigráfica del culebrón Sadous.


Tiempo Argentino
obtuvo la versión taquigráfica de la sesión de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto en la que el embajador canciller de la Orden de Malta y aledaños Eduardo Sadous dio testimonio de lo que sabía acerca de las llamadas coimas venezolanas, que es nada. La noticia la publica el joven diario en su edición de hoy.

Con la firma de Hernán Brienza, en un extenso texto en el cual el periodista intercala varias citas textuales de la versión taquigráfica -tanto preguntas de los diputados como respuestas del embajador- este blogger pudo recoger lo que ya sabía y expuso desde el primer día: este culebrón ideado por Clarín a fines de abril carece de entidad a lo que a delitos o escándalos de corrupción se refiere. Pura cháchara mediática en la cual, lamentablemente, nuestra penosa, penosísima clase política que cumple a rajatabla las directivas de Clarín y La Nación, muestra su redonda y oronda sumisión a un grupo de poder. Y en aquellos casos en los que la sumisión no fuese tal, primó, como tantas veces, el odio al kirchnerismo. Y el odio, ya se sabe, obnubila.

El título del artículo de Hernán Brienza lo dice todo: "Las palabras de Sadous derrumban todas las operaciones mediáticas". ¿Más clarín?: echale agua.

Basten unos párrafos como muestra:

Calchaquí: (...) ¿Qué intervención directa puede tener el Ministerio de Planificación de la Argentina en este tipo de pagos cuando son el Banco de Venezuela y PVDSA, los que administran y efectivizan?

Sadous: Indicar a qué empresas se puede pagar o no, a qué empresa se puede imputar los pagos de los fondos del fideicomiso que administra PVDSA (...)

Heller: Y a la Cámara de Comercio

Sadous: En algunos casos se informaba a Cancillería, en otros casos al Ministerio de Planificación Federal, que era quien mantenía las relaciones regulares una vez por mes o dos veces por mes. Cuando venía Uberti o la delegación del Ministerio de Planificación mantenía reuniones con venezolanos, PDVSA, el Ministerio de Energía y Agricultura sobre las demandas que tenían esos ministerios para comprar productos.

Pinedo: ¿Quién seleccionaba a los vendedores argentinos?

Sadous: Ni la embajada ni la Cancillería.

Pinedo: ¿Usted no sabe quién?

Sadous: No.



Y para que el lector de este blog tenga una idea del clima de falta de entidad que el tema ha tenido desde el primer día, vaya esta cita de una de las intervenciones del diputado Jorge Yoma. Escribe Hernán Brienza:

El mayor despiporre político se produjo cuando el histriónico diputado Jorge Yoma intervino y, luego de quejarse del "horario castrense" impuesto por el presidente de la comisión Alfredo Atanasof, que le impidió tomar mate tranquilo con su familia, expuso: "Estábamos frente a un escándalo de corrupción de proporciones en la Argentina en la que un embajador iba a aportar datos confidenciales que poco menos que iban a generar una catástrofe institucional. Ello ameritó que dejara el mate de un lado y venga para esta reunión. La verdad es que estoy totalmente decepcionado y le transmito, presidente, esta queja en nombre de mi familia."


Por supuesto, como no podía ser de otro modo, vale destacar aquí una parte de la intervención de Carlos Heller.

"Usted ha dicho textualmente que los intereses que se veían afectados por la presencia argentina estaban molestos y, en función de esto, era previsible que actuaran. Dijo que Venezuela tenía un gran comercio con Estados Unidos. En segundo lugar, dijo que tenía un comercio muy importante con Colombia, y, en tercer lugar, tenía un gran desarrollo comercial en las relaciones con Brasil. (...) Usted ha dicho que escuchó comentarios de que había retornos. A partir de estos comentarios que usted dice que escuchó -pero que los otros niegan, ya que dicen que no los hicieron- se genera todo este debate y discusión. Sabiendo cómo funcionan determinados países y los servicios de inteligencia así como el vínculo que existe por la defensa de sus intereses comerciales, etcétera, ¿el crecimiento de las exportaciones argentinas a Venezuela en detrimento de terceros países -porque evidentemente eso es así- no generará acciones de inteligencia de esos países para enturbiar las relaciones argentino-venezolanas y de esa manera recuperar cuotas de mercado que están perdiendo? ¿No lo ve como una posibilidad que también deberíamos estar considerando? (...) En definitiva, me parece que existe un montaje de una operación política que no tiene absolutamente nada que ver"

En nota aparte, Roberto Caballero, director de Tiempo Argentino, pregunta: "¿Qué tapó el caso Sadous?"

La pregunta que nosotros, como sociedad, deberíamos hacernos es que sucedía mientras esta operación política inundaba los diarios, las radios y las pantallas. Ahora, en parte, lo sabemos gracias a Radio Nacional: Felipe y Marcela Noble entran y salen del país como quieren, mientras la justicia recibe prendas contaminadas con hasta cuatro adn distintos para retrasar la prueba que demostraría si son hijos de desaparecidos. Ni Sadous, ni los jubilados: Este es el único escándalo que sacude de veras al país.

fuente de todas las citas: Tiempo Argentino. jueves 01/07/2010, pgs 2 y 3
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Carta de Sadous en La Nación.

Hemeroteca. Correo de lectores de La Nación.

Dime de cuál club tenés carné y te diré quién eres.

Carta de Lectores de La Nación. Firma: Eduardo Sadous.


Esta carta fue publicada en la sección Correo de lectores del diario La Nación, el domingo 17 de febrero de 2008:


Repudio

Señor Director:

"La Orden de Malta, por su asociación argentina, expresa su categórico repudio a los atropellos perpetrados días pasados en la Catedral Metropolitana y organizados por un grupo en apoyo de vindicaciones particulares, al tiempo que hace manifiesta su milenaria pertenencia a Nuestro Señor Jesucristo y a su Iglesia Católica Apostólica Romana."

Soberana Orden Militar
y Hospitalaria de San Juan
de Jerusalén, de Rodas y
de Malta

Dr. Manuel I. Adrogué

Presidente

Emb. Dr. Eduardo A. Sadous

Canciller

Av. Santa Fe 1379, Capital

fuente: La Nación.

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jueves, 10 de junio de 2010

¿Sbatella tras Clarín? ¿O Clarin tras Sbatella?

Corrupción. Noticias. Caso Arbizu. Caso Noble.

Clarín: ¿Repite en el caso Arbizu
las presiones mediáticas realizadas
en el caso Noble?

Dos noticias que dan cuenta de la acción de la UIF se publican hoy en Clarín. Una de ellas, firmada por Luciana Geuna con el título de Investigan a Jaime por lavado de dinero, da cuenta de que el juez Norberto Oyarbide, quien lleva entre otros expedientes la causa Jaime, habría solicitado a la UIF que intervenga en la causa para ayudar en la investigación. En realidad, lo escrito en esta nota no está del todo claro, ya que dice:

La UIF, según fuentes judiciales, pidió vista del expediente sospechando que en las operaciones con sociedades y testaferros que rodean al ex secretario de Transporte, puede haber maniobras de blanqueo de plata ganada ilegalmente.

La propuesta para acceder a la causa es un paso previo que suele utilizar la UIF para luego presentarse como parte querellante, si es que lo considera necesario. En el caso de Jaime, la decisión no está tomada aún . Lo concreto hasta ahora es que frente a la presentación del organismo, el juez Norberto Oyarbide les solicitó que colaboren en la investigación.

fuente: Clarin. Investigan a Jaime por lavado de dinero.



Como se puede ver, de la lectura del texto no se puede saber si la UIF tomó la iniciativa para presentarse en esta causa, o si la presencia del organismo fue requerida por el juez Oyarbide. Más allá de esto, a este blogger le parece excelente que la UIF intervenga en la causa Jaime también.

En la otra nota, en cambio, Clarín tira misiles mediáticos contra José Sbatella, el titular de la UIF. La nota, que no lleva firma y está titulada Cuestionan la designación de los funcionarios que dirigen la UIF, da cuenta de dos noticias relacionadas, separadas por el tiempo pero presentadas como formando parte de una sola unidad. Por un lado, la nota recuerda una presencia de José Sbatella en una comisión de finanzas de diputados, realizada en mayo, en la cual los diputados Alfonso Prat Gay y Gerardo Milman cuestionaron la idoneidad de un colaborador designado por José Sbatella. Y por otro lado, la nota refiere una inquietud planteada ahora, en junio, por los senadores Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Saá, Carlos Reutemann, Hilda “Chiche” Duhalde, Sonia Escudero, Carlos Verna, Martha Higonet, Luis Juez, Norma Morandini y Liliana Negre de Alonso, en la cual estos senadores exigen del titular de la UIF que les informe si éste recibió órdenes del gobierno para intervenir en la causa Arbizu. Estos son los hechos. Sin embargo, Clarin no tiene ningún prurito en titular la nota Cuestionan la designación de los funcionarios que dirigen la UIF.

La razón de esta sinrazón informativa de Clarín obedece a que José Sbatella pidió y obtuvo, tras una apleación, que el organismo que dirige sea aceptado como querellante en la causa Arbizu.

Hernán Arbizu, como es fama, es un ex operador de la banca internacional (y de la heavy) que, al estar acusado en Estados Unidos de un delito grave, prefirió que se abra una causa en su contra en Argentina. Hernán Arbizu está siendo investigado en una causa, en la cual, si se comprueban sus denuncias, será procesado y condenado. En otras palabras, es, en términos técnico-mediático, un arrepentido y, en perspectiva, un procesado. Eso no le impide a Clarín poner en su nota:

En un episodio poco claro, tanto Fernández como el ministro de Justicia, Julio Alak, habrían ordenado que la UIF investigue al Grupo Clarín y sus directivos . Fue a partir de expresiones de Hernán Arbizu, un prófugo de la justicia de los Estados Unidos , donde lo buscan por haber cometido graves delitos. Aquí, actúa de colaborador en el organismo de Gobierno encargado del lavado de dinero.

fuente: Clarín: Cuestionan la designación....



Falsedad grosa, ya que las denuncias de Hernán Arbizu, profusamente fogoneadas en su momento por Luis D'Elía entre otros, es anterior, muy anterior, a la designación de José Sbatella en la UIF. De autoinculpado y candidato a procesado a colaborador de la UIF media un abismo, que Clarín no tuvo ningún empacho en saltar olímpicamente.

Por supuesto, entre los sospechados a raíz de las denuncias de maniobras de lavado de dinero y evasión que hizo Hernán Arbizu está el Grupo Clarín. Éste y no otro es el motivo por el cual el diario se ha empeñado en afirmar, descaradamente, que "Cuestionan..." cuando debió escribir "cuestionamos..." A menos, claro, que el diario se refiera con el "cuestionan" a los senadores que le han trasladado la inquietud de Clarín al titular de la UIF. Si así fuese, sería bueno recordar la nómina de los patrióticos senadores preocupados por las actividades de la UIF y por el buen nombre y honor de Clarín:

Juan Carlos Romero, Adolfo Rodríguez Saá, Carlos Reutemann, Hilda “Chiche” Duhalde, Sonia Escudero, Carlos Verna, Martha Higonet, Luis Juez, Norma Morandini y Liliana Negre de Alonso.

Más clarín, echale agua.

Nadie sabe -aún- si los hijos adoptados de Ernestina Herrera viuda de Noble son hijos de detenidos-desaparecidos o no. Tampoco nadie sabe -aún- si el Grupo Clarín cometió maniobras de lavado de dinero y evasión según lo denunciado por Hernán Arbizu. Pero que el propio diario se esfuerza para que las sospechas sobre ambas posibilidades se acrecienten en el público, de eso no hay ninguna duda.

Cabe destacar que la denuncua mediática de que el gobierno había dado instrucciones a la UIF para que se investigue a Clarín fue hecha por La Nación en enero de este año, es decir, antes de que se designara a José Sbatella. Al producirse la designación en febrero, el diario lo recordó, aunque sin mencionar siquiera el nombre de Hernán Arbizu y de las denuncias de éste. (Ver Hugo Alconada Mon, Designan a Sbatella... en La Nación, 13/01/10)

Tampoco mencionó a Hernán Arbizu Hugo Alconada Mon en diciembre del 2009, cuando denunció que la UIF había recibido la orden de investigar a Clarín.

No está de más aclarar que Luis D'Elía había entrevistado a Hernán Arbizu en Radio Cooperativa en junio de 2009, reportaje que fue publicado, además, en su blog en Clarin, en setiembre de 2009.

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jueves, 20 de mayo de 2010

La Comisión de Finanzas y José Sbatella.

Bitácora del ciudadano de a pie. Corrupción. Caso Arbizu.

José Sbatella, titular de la UIF,
apretado en la Comisión
de Finanzas de Diputados.



Desde hace unos pocos meses se encuentra al frente de la UIF José Sbatella. Este funcionario reemplazó a Rosa Falduto. La UIF, creada en 2002 no produjo ningún hecho positivo desde entoces. En medios periodísticos se insiste, desde hace meses, que la entidad recibirá una mala calificación de la GAFI, el organismo internacional encargado de calificar a los entes nacionales que se encargan del seguimiento del lavado del dinero. A pesar de que el gobierno le ha hecho saber a la GAFI los cambios habidos desde febrero de este año y, en ese sentido, espera que ese informe anual no resulte tan crítico, los principales medios hostiles al Gobierno insisiten en que sí lo será. Habrá que esperar hasta que se produzca el informe lo cual podría suceder, según esos mismos artículos periodísticos, a mediados de octubre.

Recién en 2008 se dictó un decreto (226/08) por el cual se habilita a la UIF para que intervenga en calidad de querellante en los procesos en los que se incluyan operaciones de lavado. Así las cosas, José Sbatella logró que la UIF fuese aceptada como querellante en causas resonantes: la que originó la denuncia de Hernán Arbizu, que tramita por el juzgado del doctor Torres, y dos investigaciones derivadas de la causa de la efedrina, que tramita el juez Oyarbide. El ingreso de la UIF en calidad de querellante en la causa Arbizu no fue de una, para decirlo en criollo. Pero, finalmente el organismo ingresó en la causa, tras una resolución de segunda instancia, a la que se vio obligada a recurrir el organismo rechazado por el juez Torres. En este modesto blog se dio cuenta de esa circunstancia en entrada del 25 de marzo, La UIF insiste en estar en la causa Arbizu, y en otra entrada del 29 de marzo, La UIF busca que se exhorte a la justicia de Estados Unidos. Finalmente, en otra entrada de mayo de este año, se dio cuenta en este blog que el PEN tiene el propósito de presentar un proyecto de ley que considere autónomo el delito de lavado de dinero.

En este modesto blog, pues, se ha puesto la mira, tanto en el organismo que preside José Sbatella como en sus acciones. Las razones para este seguimiento son pocas, pero interesantes para que el ciudadano corriente pueda evaluar el comportamiento del gobierno en este punto tan sensible a tantos intereses diversos como es el delito de lavado de dinero. En otras palabras, la naturaleza del delito en sí mismo, los actores que podría abarcar (desde narconegocios hasta evasiones por parte de grandes empresas, ameritan la curiosidad. Y, ¿por qué no?, para seguir de cerca cómo la juega el Gobierno en este tema.

Hasta aquí los escasos antecedentes del caso que se pueden conseguir desde la modesta posición de observador, es decir, de ciudadano que debe informarse de diversos aspectos de la política nacional sin tener otras fuentes que las que proveen los medios de información.

Ahora bien: Resulta sumamente interesante ver el tratamiento que de este tema hacen los medios. Ayer, dos diarios nacionales -Página/12 y Clarín- dieron cuenta del paso por la Comisión de finanzas de Diputados que hizo el titular de la UIF. Ya desde el título de ambas notas se pone en evidencia la forma diversa de presentar un mismo tema al ciudadano lector. Clarín titula: La oposición denuncia la utilización política de la lucha contra el lavado, mientras que Pagina/12 lo hace así: Apunten al autolavado. Clarín no informa para qué estaba allí Sbatella. Página/12 perece sugerir que fue a presentar una iniciativa, un proyecto de ley.

Sigo: Para Clarín, en un momento del artículo se asegura: Sbatella "deslindó responsabilidades en la administración anterior, a cargo de Rosa Falduto, quien se negó a impulsar una investigación contra el grupo Clarín y por eso fue echada."

Nótese que en la oración no hay utilización de modos condicionales, sino que es afirmativa. Según el diario, pues, Sbatella fue designado con el fin de intervenir como querellante en la causa Arbizu, "que intentó involucrar a accionistas de Clarín". Otra vez, la elección del tiempo verbal no deja lugar a dudas: Clarín afirma que Sbatella está donde está para intentar involucrar a Clarín en delitos de lavado de dinero. Para Página/12, en cambio, "Dentro de esa causa, también se investiga al Grupo Clarín por haber realizado una oferta pública de obligaciones negociables, a partir de una valuación inexacta de su compañía (caso Arbizu - JP Morgan). Esas acciones fueron adquiridas por las ex AFJP."

Interesante es leer, también, que si bien la sesión en la Comisión que preside Alfonso Prat-Gay fue secreta a pedido de José Sbatella, el diputado de la Coalición Cívica dijo, al referirse a esas tres causas: "Las causas en las que participa como querellantes tienen una connotación política gigantesca y no hubo buenas explicaciones de por qué una unidad para transparentar se puede estar transformando en una para presionar" (Clarín) La frase en sí misma es incomprensible, ya que lleva implícita la necesidad de la existencia de una pregunta previa, que pudo haber sido formulada en estos términos: Esas causas en las que ustedes son querellantes tienen una connotación política gigantesca, ¿no debería interpretarse que el hecho de que estén en ellas es una forma de presión por parte del PE a los grupos económicos que estan involucrados?

Esto es francamente estúpido porque las causas son causas, es decir, existen como tales y el papel de la UIF en ellas es la de querellante, no de promotor o demandante. La sospecha de que la presencia de la UIF en esas causas es para presionar, desde el Ejecutivo, a las empresas involucradas en las mismas, lleva implícita la idea de que el PEN presiona sobre los jueces que las llevan. Carece de sentido. O bien podría interpretarse ese reproche como una tonta observación de lo obvio: dentro de una causa, el papel del querellante es presionar en la causa. Pretender que un querellante en una causa deje que se le escape la tortuga, seamos francos, es estúpido.

Más sentido tienen otras preguntas que al parecer sí le hicieron a Sbatella, tales como ¿Por qué no intervienen en causas como la de Antonini Wilson, o Skanka? No se entiende muy bien si lo que Prat -Gay quiso decir es que la UIF debería estar en todas, o no debería estar en ninguna. Más explícito habría sido el diputado Federico Pinedo quien, según Página/12, habría sentenciado que al meterse en esas causas (Arbizu), “El Estado se involucra mucho en los asuntos privados”.

El problema es, diputado Pinedo, que los ciudadanos de a pie tenemos la sospecha de que es, precisamente, en los llamados "asuntos privados" el ámbito donde se llevan a cabo las maniobras de evasión fiscal, lavado de dinero y otros delitos por el estilo. ¿Dónde, si no? Aun para los casos de corrupción en la administración pública, es fácil imaginar que el blanqueo de los dineros mal habidos se realizan a través de bancos, estudios jurídicos, estudios contables, etc., sitios en los que la materia prima de sus negocios es, precisamente, los "asuntos privados".

De todas maneras, la diferencia entre la corrupción en la administración pública y las maniobras de lavado de dinero en empresas privadas es el monto. La primera maneja las cifras del chiquitaje (además, siempre en complicidad con los privados), mientras que la otra maneja sumas apenas inimaginables para el ciudadano corriente, sumas que pueden afectar el bienestar general por muchas décadas. Está bien que el criterio de significatividad no opera en el Derecho, pero sí opera en el sentido común. Y el apelar al sentido común es una de esas putas costumbres (para decirlo a lo Cacho Castaña) que tenemos los ciudadanos de a pie.

Hablaré con franqueza: la prisión de un ministro coimero no conmueve la vida de nadie en estos sencillos barrios del tipo común. Lo que nos conmovería hasta las lágrimas de felicidad es ver tras las rejas a unos cuantos ladrones de guante blanco. ¡Y ni qué hablar el día que los gobiernos decidan emplazar a ciertos islotes, republiquetas o monarquetas de juguete para que cierren sus paraísos fiscales, bajo pena de invasión! ¡Ah, ese día sí: celebraremos con chori y champán!

La nota de color: en su nota, Clarín dice: "José Sbatella por momentos se sintió acorralado", Tanto, que "repetidas veces, sacó un pañuelo para secarse la cara y la frente". Como diría el recordado Adolfo Castello: ¡Doctor Freud!

Las notas de referencia están aquí:

CLARIN.
PAGINA/12.

Nota relacionada: EL LITORAL. El Litoral, directamente acomodó la nota a su gusto. Al menos la firmó, como La redacción de El litoral.
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sábado, 15 de mayo de 2010

Los medios ante Macri procesado.

Critica de medios. Corrupción.

El procesamiento de Macri y los medios.

Los medios del establishment
no pueden separar la paja del trigo.



Pocas ocasiones como esta del procesamiento a Mauricio Macri han servido para poner al desnudo la condición de despreciables de los escribas de los grandes medios escritos. En efecto, a pesar de que tuvieron varios meses para digerir una idea tan sencilla como que el niño mimado de la derecha argentina había cometido una retahíla de errores; que había permitido el funcionamiento de una organización delictiva destinada a obtener información sensible por la vía más repugnante, como es la de comprometer a ciudadanos socialmente impolutos en causas penales graves; a pesar de que tuvieron meses para digerir esa redonda situación insalvable, decía, las plumas del establishment no pudieron recibir el golpe del procesamiento de Mauricio Macri y salpicaron sus textos de hoy con toda la furia de quien está rabioso y no sabe muy bien con quién desquitársela.

El hecho repugnante está claro: dos jueces misioneros, nada más que para hacer "favores" a alguien, o para devolver "favores" de alguien, implicaron en causas penales a conspicuos ciudadanos nada más que para lograr el pinchado de teléfonos de estos ciudadanos y obtener así información privada cuyo uso no podía ser otro que el beneficio económico del "mandante", o aun la extorsión. José Luis Rey y Horacio Gallardo son los ex jueces misioneros que se ocuparon de tamaña tarea repugnante, con total falta de escrúpulos, con absoluto desprecio a la ley que estaban obligados a resguardar. Fueron destituídos en un jury y ahora resultan procesados. Es imperioso que el proceso judicial establezca cómo es que estos dos ex jueces llevaron a cabo esas maniobras: en nombre de quién o quiénes, a cambio de qué. El ciudadano corriente se pregunta: ¿Hay otros jueces, en Misiones, en otras provincias, o en Capital que puedan llevar a cabo esas maniobras tan repugnantes?

Las plumas del establishment que hoy rabian en sus columnas, ni mencionan esto de los ex jueces. Reducen todo, con mala fe, a la cuestión política. Es verdad que otro de los procesados es Mauricio Macri y éste es un jefe de gobierno, pero los ex jueces pertenecían al poder judicial de una provincia y fueron ellos los que llevaron a cabo la repugnante tarea de involucrar a ciudadanos corrientes en causas penales. O sea, el poder del Estado contra ciudadanos inocentes. Pero de esto no se dan por notificados, ni Morales Solá, ni el editorialista de La Nación, ni los redactores de Clarín. Para ellos, todo se reduce a la oposición dialéctica Macri-Kirchner, oposición forzada y que para su composición requiere, además, arrojar toda la sospecha mediática sobre un juez federal y una Cámara de apelaciones.

La columna de Joaquín Morales Solá de hoy es francamente vergonzosa. No sólo pasa por alto ese detalle del uso del poder del Estado (en este caso el Poder Judicial de una provincia) para manchar la honorabilidad de importantes ciudadanos con fines mezquinos, sino que además se encarga de tirar toda la mierda de que es capaz, con su refinada pluma, al juez Norberto Oyarbide. (Las negritas son mías):

Oyarbide ha sido vinculado desde tiempos inmemoriales a los intereses de la Policía Federal. El titular fáctico de la policía, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, no sólo responde él mismo a las pasiones policiales, también obedece a su jefe político, Néstor Kirchner...

(...)

Macri tuvo la suerte, entre tantas desgracias, de encontrarse con un juez como Oyarbide. Cercano a los intereses de los Kirchner, los interlocutores del juez con el gobierno son el presidente del banco Nación, Juan Carlos Fábrega, y Javier Fernández, el operador inagotable del kirchnerismo entre jueces y camaristas. En días recientes, Oyarbide buscó, hasta que encontró, la forma de llegar a uno de los principales dirigentes del peronismo disidente del kirchnerismo; se reunió con ese precandidato presidencial en el departamento de un conocido común. Nadie supo nunca por qué promovió ese encuentro, aunque seguramente está urdiendo sus futuros reaseguros.

(...)

Desde ayer, el peor problema de Macri no está en la política, sino en la Justicia. Quizá no influya mucho en la opinión pública la decisión de un juez desprestigiado e impopular (que no quiso averiguar, por ejemplo, qué hizo James en sus años en la Policía Federal), pero otra cosa sucedería si la Cámara confirmara su procesamiento.

fuente:

Morales Solá sobre el procesamiento de Macri. La Nación 15/05/10



Más desbocado fue el editorial mismo de La Nación:

El jefe de gobierno de la ciudad está convencido de que a Oyarbide lo ha movido su estrecha y probada cercanía con el Gobierno. No se equivoca Macri en este punto.

Tras haber sido un magistrado menemista, Oyarbide ha pasado a militar sin ningún tapujo en las filas kirchneristas.

Es el juez que sobreseyó al matrimonio presidencial en la causa que investigaba su inexplicable incremento patrimonial. Es el juez que mantiene en estado catatónico el expediente de las coimas y los sobreprecios de la ampliación de los gasoductos en el llamado caso Skanska, que compromete a funcionarios que aún no han sido acusados. La diputada Elisa Carrió, cabeza de la Coalición Cívica, ha calificado hace pocos días a Oyarbide de "corrupto" y "poco confiable".

Por lo tanto, es cierto que en la decisión de Oyarbide seguramente pesó esa necesidad política del kirchnerismo. El juez tampoco hizo lugar a varias medidas de prueba que el jefe de gobierno le solicitó y llevó a cabo una inaudita sobreactuación cuando anoche citó a los defensores a los tribunales federales de Comdoro Py para notificarles su resolución.

(...)

Macri no puede limitarse a decir que no sabe. Dada su responsabilidad política, le debe una explicación a la sociedad sobre esas escuchas. Su silencio, además, ha dado impulso y argumentos a un cuestionable juez que ya ha demostrado ser proclive a hacer prevalecer los intereses políticos sobre el derecho.

fuente: editorial La Nación procesamiento Macri.


Clarín tampoco se va con chiquitas a la hora de arrojar inflar mediáticamente las sospechas sobre el juez federal:

Oyarbide es el mismo magistrado que, el 21 de diciembre último, decidió sobreseer a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y a su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, en una causa por presunto enriquecimiento ilícito. En ese expediente se investigaba el rápido crecimiento que experimentó el patrimonio de la pareja presidencial, que durante 2008 creció en $27.802.400,50 y alcanzó los $44.307.672,94.

Por entonces, apenas conocida la decisión del juez, la líder de la Coalición Cívica, Lilita Carrió, había cuestionado en duros términos al magistrado. Y lo propio habían hecho los legisladores Adrián Pérez y Juan Carlos Morán, quienes aseguraron que, minutos antes de que se dictara el sobreseimiento, habían aportado nuevos datos a la causa.

Ya en marzo, diputados de la Coalición Cívica ratificaron el pedido de juicio político contra el juez por haber cerrado esa causa por supuesto enriquecimiento ilícito. Morán entregó en el Consejo de la Magistratura documentación ampliatoria de la denuncia realizada en diciembre por la "arbitrariedad manifiesta", con la que -consideran- actuó Oyarbide en el caso.

fuente: Clarín enojado con Norberto Oyarbide.



En resumidas cuentas: Los medios del establishment lloran por Macri, maldicen a los Kirchner, instan a la pública sospecha sobre la figura del juez, pero ni se preguntan por los ilíticos investigados. Ni condenan siquiera los exabruptos de Mauricio Macri, quien acusó a la víctima Sergio Burstein de victimario.

Ante prédicas como éstas, que ya llevan décadas aunque ahora están desbocadas, uno tiene todo el derecho a pensar que la manifestación de apoyo a los tres abusadores sexuales de una menor en Villegas no es una rareza, sino una consecuencia inevitable de la alteración de valores que décadas de poder mediático absoluto logró imponer en la sociedad.


Alfredo Arri

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lunes, 10 de mayo de 2010

Mauricio Macri y las escuchas.

Bitácora del ciudadano de a pie.

Mauricio Macri y las escuchas.
Lo principal y lo accesorio.


Seré directo: el escándalo de las escuchas que investiga el juez Oyarbide y que tiene a Jorge El Fino Palacios y Ciro James como detenidos procesados tiene sus aristas políticas, ya que la fechoría alcanza a tocar al mismísimo jefe de la CABA, Mauricio Macri. Pero toda la discusión pública alrededor de este tema se centra en ese aspecto, el político, cuando en realidad el hecho más grave es la de la implicación de ciudadanos cívicamente impolutos en causas judiciales penales con el único propósito de obtener escuchas telefónicas que, eventualmente, podrían ser utilizadas judicialmente en otros procesos. Una verdadera inmoralidad. Ciudadanos conspicuos, tales como la víctima de un atentado criminal Sergio Burstein; o como el empresario Carlos Ávila; o como el abogado Castex. Y de ciudadanos no tan conspicuos pero tan inocentes y desavisados como aquellos, como por ejemplo el cuñado de Mauricio Macri, Néstor Leonardo. ¿Puede alguien considerar siquiera por un instante algo más grave que esto?

Por supuesto que lo político está presente. Mauricio Macri es nada menos que el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y aspira a la primera magistratura. Su caída a causa de este escándalo será celebrada por muchos opositores. Elisa Carrió, por ejemplo, comenzó a aprovecharse de la situación del hombre del Pro. Pero eso no es el tema. Esto es absolutamente secundario. El tema que produce miedo al ciudadano común es el otro: es saber que cualquier juez puede involucrar a un ciudadano inocente en una causa penal -que para un ciudadano honesto es siempre grave, deshonroso, vergonzoso, estigmatizador- nada más que para hacer el favor a alguien, sea éste político, empresario, cumpa o simplemente amigote.

A mí me interesa más el esclarecimiento del caso por el tema de los jueces misioneros José Luis Rey y Horacio Gallardo. ¿A quién se vieron obligados a favorecer con esas maniobras? Ése es el tema central de este caso. Establecer el mecanismo por el cual el agente Ciro James recaló en Misiones para llevar a cabo estas maniobras, y el porqué del favor de estos jueces es el tema prioritario.

Lo demás, francamente, es secundario. No lo es políticamente, es verdad. Pero en este tipo de delitos, lo político no es lo principal. El ciudadano de a pie tiene derecho a preguntarse: ¿Habrá más de estos jueces de sí fácil en Misiones, o en otras provincias, o en Capital? ¿Existirán más ciudadanos implicados en causas penales sin comerla ni beberla, nada más que por la codicia dineraria de alguien con suficiente poder como para llevar a cabo tales emprendimientos?

El destino político de Mauricio Macri poco importa en este caso. En lo personal, soy de los que piensan que no tiene destino alguno dada su incapacidad, no sólo para gobernar, sino ni siquiera para moverse en política. Y si por una de esas cosas absurdas que tiene la política en estos tiempos de carreras políticas mediáticas alcanzara alguna vez el poder en el ámbito nacional, le sucederá inevitablemente lo que ya le ocurrió en la ciudad: demostrará su falta de idoneidad para ejercer el cargo.


Alfredo Arri.

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domingo, 9 de mayo de 2010

Clarín, La Nación y el antichavismo sin chavismo.

Bitácora del ciudadano de a pie. La destituyente sigue adelante.

El último refugio. La reserva moral de la patria.


Para este ciudadano de a pie, modesto blogger y observador no privilegiado de la realidad política nacional, lo más esclarecedor entre el universo de opinión publicada de esta semana se encuentra en el texto de un columnista de La Nación, Fernando Laborda, texto que no dudo en calificar como uno de honestidad brutal. El artículo lleva por título Los sofsiticados caminos de la corrupción y apareció publicado en viernes 7 de este mes de mayo en el diario estrella de la derecha liberal argentina.

En ese artículo, Fernando Laborda alerta a los lectores de La Nación, refiriéndose a las llamadas coimas venezolanas (las negritas las coloqué yo):

No habría que esperar rápidos resultados judiciales en esta cuestión, después de los escasos avances de la Justicia en escándalos más resonantes, como el de Skanska o el "valijagate". Sin embargo, las relaciones con el chavismo (sic) le siguen deparando dolores de cabeza a los Kirchner y alimentando a una opinión pública en la que la mala imagen del gobierno parace haberse instalado para quedarse.

fuente: Fernando Laborda: Los sofisticados caminos de la corrupción, La Nación.


Es imposible hallar en la opinión publicada de la derecha argentina un texto más franco y directo. Traducido al lenguaje coloquial, tanto el párrafo aquí citado como la nota toda, se lee así: Le hicimos, le hacemos y le haremos al kirchnerismo todas las operaciones de prensa que sean necesarias para impedir que su imagen pública suba. Si hay que afirmar que el peronismo de Kirchner es chavismo, lo afirmaremos.

"No habría que esperar rápidos resultados judiciales en esta cuestión", afirma, con justicia, el periodista. Claro, él le adjudica esa poca probabilidad de resultados concretos a las denuncias por las llamadas coimas venezolanas a una lentitud de la justicia. No dice, por supuesto, lo obvio: que ni las denuncias por las llamadas coimas venezolanas, ni el affaire Antonini Wilson comportan delitos y, por lo tanto, difícilmente surja de tribunales algún resultado concreto en términos de procesamientos, condenas, etc.

La misma estupidez de asociar estas llamadas coimas con el affaire Antonini Wilson había cometido, días atrás, Ricardo Roa en Clarín, que motivó aquí mismo una entrada-comentario de esa nota, haciéndole saber al periodista de Clarín de su desliz al argumentar él mismo en contra de si mismo. Ver entrada en este blog. (Clarín en caída libre)

El propósito de toda esta campaña de prensa ha sido obvio desde el principio: esmerilar al gobierno a como dé lugar. Y en la patriada anti K, Clarín y La Nación no vacilan en comprometer a los empresarios argentinos que participaron de negocios con el Estado de Venezuela. Como dije en más de una oportunidad en este blog, hay un metamensaje para los empresarios: no hagan negocios con Venezuela porque estamos comprometidos con el Imperio en una campaña antichavista y nos llevamos puestos a cualquiera, así sean empersarios, o sea, actores del capitalismo, o sea, gente del palo. Estamos en una campaña destinada a meter en la cabeza de las personas suceptibles que el kirchnerismo es chavismo, así que cualquier empresario que haga negocios con Venezuela será objeto de nuestra diatriba pública.

En el último número de Veintirés, Julio De Vido no duda en calificar toda esta operación de prensa como un atentado a la propia Argentina, ya que, en su afán de confrontar con lo que sea con el kirchnerismo, los medios de avanzada de esa contienda no vacilan en patear en contra de los propios empresarios que hacen negocios con el estado de Venezuela. Ver Veintirés, Julio De Vido: Hay una operación mediática.


El artículo que el viernes publicó Fernando Laborda en La Nación, pues, no es más que la confirmación de la existencia de esa campaña de prensa. Por supuesto, la seguirán explotando. Es más: no sería nada difícil que logren llevarla al Congreso, a través de una Comisión investigadora. Con tal de joder, todo vale. Sin embargo, ese camino también presenta obstáculos a los pergeñadores de la campagnola de prensa. Dice Joaquín Morales Solá en su columna, hoy:

Kirchner podría encontrarse con la novedad que menos le gusta: la unidad de sus adversarios. El gobierno atraviesa, al mismo tiempo, el período más intenso de denuncias de corrupción desde que los Kirchner accedieron al poder. Los negocios con Venezuela son el centro del escándalo.

La oposición, en ese sentido, debería ser más prudente. Una comisión investigadora parlamentaria en estos momentos podría abrirle al kirchnerismo las puertas para fugarse ampliando aún más la sombra del escándalo. De hecho, ya han trascendido supuestos vínculos de Julio Cobos y de Jorge Obeid, ex gobernadores de Mendoza y de Santa Fe, respectivamente, con algunos personajes del escándalo.

Elisa Carrió nunca puso un dedo en el fuego por Cobos y su entorno se regodea con posibles pecados del vicepresidente. Sin embargo, la prioridad de ella son los Kirchner. Pongamos las cosas en claro: hay una diferencia abismal entre las conexiones de Cobos y Obeid, y las que tienen y tuvieron Kirchner y De Vido con Venezuela. Nos estamos prestando a prácticas funcionales al kirchnerismo , tronó Carrió, que aceptó firmar ese proyecto sobre la comisión investigadora al borde del documento, a regañadientes y en el último minuto. Carrió y no pocos dirigentes opositores confían en la gestión del juez Julián Ercolini.

fuente: Morales Solá, La Nación, domingo 9 de mayo de 2010


Así que el periodista que fue a lloriquear a la comisión que preside Silvana Giúdice por unos afiches de larga e injustificada fama, le sugiera a la oposición:

La oposición podría ocuparse, por ejemplo, de Guillermo Moreno, que cambió la política de comercio exterior de la Argentina sólo con unos cuantos llamados telefónicos. Prohibir la importación de alimentos, a golpes de orilleras presiones (sic), podría significar un serio problema para la industria alimenticia argentina, que exporta gran parte de su producción. El mundo toma represalias en estos casos. El peor mensaje de Moreno es que la Argentina no tiene reglas, ni claras ni oscuras. No las tiene, directamente.


Todo está tan claro que da asco.

Ahora bien. Yo quiero ir más lejos. De aquí en adelante hay más conjetura que análisis. Pero, a pesar de admitir esa debilidad, no me privaré de exponer la siguiente hipótesis:

Joaquín Morales Solá avanza, en la misma nota:

Moreno expresa el miedo como última herramienta política de la diarquía gobernante (sic). Otros también. Aníbal Fernández, De Vido y su operador Roberto Baratta están llamando a cada uno de los empresarios de la poderosa (sic) AEA para obligarlos (sic) a desafiliarse. ¿Qué hizo AEA? Desacató al kirchnerismo cuando lo visitó al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti. Quizás se terminen yendo de AEA tres o cuatro grandes empresarios; no son muchos, pero lo que le interesa al kirchnerismo es golpear sobre su imagen.


El "miedo" otra vez, aunque no será la última mecnión al miedo en el texto de Morales Solá. Bien: va mi hipótesis: no descarto de una la explicación que da Morales Solá a la renuncia de algunas empresas a la AEA, o sea a las orilleras presiones. Es una explicación. Pero, y va la pregunta: ¿Por qué desechar otras? Por ejemplo ésta:

La reunión furtiva entre los popes de AEA y el Presidente de la Corte Suprema de Justicia por un lado; por otro, la operación de prensa que, con tal de esmerilar al kirchnerismo, no duda en involucrar a empresarios que han hecho negocios con Venezuela conforme a los usos y costumbres (puntitos más, puntitos menos) que son corrientes en el mundo del comercio internacional.... ¿no serían, también, causas que pudieran explicar esas renuncias a la AEA? Hay un elemento para darle a esta hipótesis un alto grado de verosimilitud: hay centenares de empresas locales que están, en estos tiempos tan difíciles para el mundo capitalista, juntándola con pala. ¡Cómo no espantarse ante tres o cuatro empresarios de medios caprichosos que, en su campaña sucia para socavar la imagen del gobierno son capaces hasta de involucrar a los empresarios, es decir, a los de su propio palo! Si hoy hacen eso con "diez, quince" fábricas que han hecho negocios con Venezuela, ¡qué no harán mañana!

Y si quedara alguna duda de cuál es es propósito último de toda esta opereta de prensa, cito las palabras con que Morales Solá cierra su nota de hoy, entre las que entreteje, otra vez, el vocablo miedo:

Es también una presión indirecta sobre la Corte Suprema, que se ha convertido en el último refugio institucional para garantizar la libertad, la única conquista en condiciones de exorcizar el miedo.


Tengo tantos años, vea, que ante expresiones tales no puedo evitar recordar aquella famosa otra, tan llena de sangre y horror: la reserva moral de la patria. Pero como el columnista de La Nación que teme una muerte flagrante ejecutada por algún telespectador de 678 o Duro de domar habla de "último refugio", bien podría cerrar mi entrada así:

La "reserva moral de la patria", el "último refugio", de la libertad, de la democracia, ha sido, es y seguirá siendo, aquí, en Grecia, en Honduras, en Cuba, en Estados Unidos o en la China, el pueblo. A la corta o a la larga.


Alfredo Arri.

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jueves, 6 de mayo de 2010

Clarín, en caída libre.

Crítica de medios. Política nacional. Bitácora del ciudadano de a pie.


En la caída, Clarín se lleva puesto a cualquiera.


Desde el primer día en que se lanzó la nueva operación de prensa contra el Gobierno, e temal de los negocios de empresas argentinas en Venezuela, apareció claro para mí y así lo expresé aquí mismo, que los grupos del poder económico y mediático de Argentina no vacilaban, en esta nueva operación, en involucrar a los empresarios argentinos. Fue claro para mí y así lo expresé aquí que el mensaje del poder mediático para con los empresarios era claro: si hacen negocios con Venezuela, los haremos mierda desde nuestros medios. También apareció con la transparencia de lo evidente que la campaña de prensa era simultánea y sincronizada entre los medios venezolanos opositores a Chávez y los medios argentinos opositores a Kirchner. O sea, era y es una típica campaña SIP, o sea CIA.

Uno de los primeros convenios firmados por Kirchner y Chávez, en el 2003, abrió la posibilidad de que empresas argentinas hicieran negocios en Venezuela, por un monto de 300 millones de dólares. De ese modo, alimentos y maquinarias de producción nacional ingresaron en el mercado venezolano. Fue, sin duda, uno de los primeros éxitos del gobierno kirchnerista, en un año en el cual Argentina recién comenzaba a salir del infierno al que había sido arrojada tras un cuarto de siglo de neoliberalismo brutal. Los contratos se realizaron en tres etapas, pudiento los empresarios nacionales hacer negocios por un total de 340 millones de dólares. Las formas operativas, la realización, la concreción de estas operaciones no tenían porqué escapar a las generales de los modos internacionales para el arte de hacer negocios. Formas operativas que comprenden financiación, transporte, seguros; es decir, un proceso de realización de negocios que implica necesariamente un estudio fino de costos, ya que en todo el proceso hay que oblar comisiones de diverso tipo. De las incluidas en los contratos y por lo que se extienden recibos, y de las otras. En otras palabras: lo corriente sobre este tipo de negocios. Aquí y en la China. En el primer mundo y en el tercero.

Algunos empresarios pymes pudieron realizar negocios convenientes para sus empresas; otros, no. Pero el balance fue, en definitiva, la realización de ese convenio comercial que benefició a algunas empresas pymes nacionales.

Como dije en la entrada anterior, hubo en su momento una típica investigación Lanatta, secundada por otros periodistas que colaboraban en esos años con el periodista estrella, que consistía, básicamente, en tratar de descubrir la existencia de comisiones por izquierda, tanto aquí como allá. Unaen típica investigación Lanatta es como se sabe, un fatigoso trabajo de semanas de investigación en la busca que busca casas suntuosas, yates, aviones, un exposición pública de cinco minutos y el inmediato olvido. En este caso en particular, la investigación apuntaba a descubrir, lo digo de una, el agujero del mate.

La investigación Lanatta fue en el 2005, se publicó en Perfil y pasó al olvido. Dos años despúes, a raíz de la denuncia de un particular, se inició una investigación en la Defensoria del pueblo, que se prolongó hasta 2008. Hoy se supo, por publicación en Página/12, que

“En el sumario que instruimos durante casi un año y medio, entre junio de 2007 y noviembre de 2008, no percibimos ninguna irregularidad. De esa manera, le propusimos, junto con la otra abogada sumariante, la doctora Mariana Laura Grosso, al jefe de área y al defensor del Pueblo, Guillermo Mondino, el cierre del expediente. Ambos estuvieron de acuerdo y firmaron el archivo del sumario sin que se realice ninguna denuncia penal. El doctor Mondino no manifestó en ese momento las dudas que hoy expresa ante la prensa ni realizó ninguna manifestación en cuanto a que le parecían elevadas las comisiones pagadas.” En resumen, ese fue el testimonio que ayer prestó la abogada sumariante de la Defensoría del Pueblo, Julieta Ghioldi, ante el juez federal Julián Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita, en la causa por supuestas coimas en la exportación a Venezuela de maquinaria agrícola y otros bienes industriales.

fuente: Raúl Kollman: Mondino no mostró ninguna duda, Pagina12


Esta declaración citada en la nota de Página12 se produjo en la causa judicial abierta en el 2008, que durmió hasta ahora cuando, el ex embajador Eduardo Sadous luego de seis años, decide hablar, dicho en el lenguaje de medios, de coimas y diplomacias paralelas.

La causa judicial no tiene ningún destino. Provocará la incomodidad -personal y social- a los empresarios que participaron de los negocios, lo cual de seguro no ha de agradar nada a éstos, cuyo placer no radica en perder el tiempo en los tribunales sino estar al frente de sus empresas e imaginar nuevos negocios. Pero esto le importa nada a Clarín y La Nación. Todo lo contrario: más allá de utilizar esta causa para producir ruido mediático, aprovechan para dar un mensaje a los empresarios argentinos: hagan negocios con Venezuela y no dudaremos en llenarlos de mierda hasta que se fundan.

Por otra parte, la explotación mediática se hizo en forma simultánea con los medios venezolanos que furiosamente se oponen a Chávez desde hace ya una década. Esto no es casual, por supuesto. Encaja en una ofensiva antichavista lanzada desde el Imperio y está destinada a abortar -por las buenas o por las malas- los procesos de integración política en Sudamérica así como también los procesos nacionales en la región que buscan los modos de zafar de las ataduras imperiales. Chávez, sin duda alguna, marcha a la cabeza de esa movida continental y es contra él que se lanzan contraofensivas antichavistas.

En nuestro país, donde no existe ni por asomo nada que se parezca al chavismo, se ha desatado desde los medios un furioso antichavismo. ¿Cómo se supera esta paradoja? Pues echando el mote de chavismo al kirchnerismo. La acusación no resulta verosímil para ninguna cabeza pensante, pero, como es fama, no suelen ser pensantes las cabezas que se "informan" de la realidad a través de los titulares de los grandes diarios, a los que recurren, cuando lectores, luego de agotar la lectura de las notas de deportes o faranduleras, o, cuando transeúntes, al pasar raudos ante los quioscos de diarios, todas las mañanas y relojear los titulares. Así, los medios, Clarín y La Nación principalmente, operan antichavismo para "combatir" un chavismo cuya existencia, aquí, es sólo virtual. Necesitan hacer del kirchnerismo una suerte de chavismo para poder hacer antichavismo, en coordinación con los medios monopólicos de todo el continente. Esta incongruencia es una prueba evidente de que operan a las órdenes de remotos estrategas de propaganda continental.

Por supuesto, los hombres y muejeres que ya hemos vivido lo suficiente como para saber de estas cosas, tenemos en claro cómo operan los medios cuando quieren socavar a un gobierno. Tal vez el caso más emblemático de este modo de operar sea el de los pollos Mazorín en los tiempos de Alfonsín. Pero, de todos modos, aunque con el poder cuestionado, los medios hegemónicos siguen teniendo poder de instalar cualquier tema a la hora de esmerilar a un gobierno.

Hay momentos en los que me pregunto si las acciones cada día más burdas que llevan a cabo Clarin y La Nación desde sus páginas no son acaso producto de la debilidad, de la desesperación. No debe olvidarse por un instante que sobre la propietaria de uno de los medios, Clarín, pesa -¡nada menos!- una sospecha grave, gravísima, como es un delito de lesa humanidad, lo cual justificaría, de algún modo, la insólita recurrencia de ese medio a la mentira más burda, a la desinformación, a la tergiversación, cuando no al insulto liso y llano.

El texto de la nota de Ricardo Roa de hoy en Clarín es verdaderamente patético. Comienza el editor de Clarín con este concepto:

El imperialismo yanqui es como Dios: está en todas partes. Y ahora, según Hugo Chávez, anda detrás de la investigación de las supuestas coimas en el comercio de la Argentina con Venezuela. "No quiere que nos unamos", dijo. Fue casi un calco de la explicación que el gobierno argentino había dado hace 33 meses, cuando se destapó el caso de la valija de Antonini. Aquella vez la culpa fue del FBI.

fuente: Clarín, Ricardo Roa: Chávez, Kirchner y el imperio


Es increíble. No sé cómo una persona puede cometer tal pecado de estupidez, como es exponer, él mismo, los argumentos en su propia contra. El ejemplo que Roa eligió para la comparación (la valija de Antonini Wilson) no pudo ser más acertado: De eso se trata, señor Roa: de que la prensa hace treinta y tres meses que fogonea el caso Antonini Wilson como muestra de corrupción cuando ni siquiera existió delito alguno en ese caso. Ese caso, que fue la obsesión de La Nación durante meses y meses, largos meses, no importa ningún delito en Argentina. Sirvió y sirve para improvisar títulos de esmiralado constante. Pasto para la gilada. Engorde para la gilada. ¡Exactamente señor Roa: la comparación no pudo ser más feliz! Ni la valija de antonini Wilson, ni las comisiones pagadas por los empresarios argentinos que exportaron a Venezuela son objeto de delito alguno. Son nada más que materia prima para la tarea de socavar a un Gobierno. Dos en este caso.

Así les va: la credibilidad en caída libre. Si el axioma cuasi mafioso de que ningún gobierno resiste tres tapas de Clarín en contra fuese cierto, ya tendríamos que ir pensando en un corolario: si un gobierno resiste doscientas tapas de Clarín en contra, es altamente probable que Clarín termine por convertirse en una cloaca al mejor estilo de la prensa venezolana. Todo el mundo recuerda el papel de la prensa venezolana en el golpe de abril de 2002. En esos días, nuestros medios, incluídos Clarín y TN, eran una suerte de Granma al lado de los diarios y canalas de tevé venezolanos. Pues bien, están a punto de convertirse en eso, en una cloaca.

Lo de la tapa de ayer miércoles fue escandaloso, para usar un término justo aunque devaluado por Pino Solanas. Hubo el martes cuatro acontecimientos que podían disputar la tapa de los diarios: el nombramiento de Néstor Kirchner como Secretario de Unasur, el encarcelamiento de Martinez de Hoz, la situación grave en Grecia y la media sanción en Diputados de la ley que modificó los artículos del CC que impedían el casamiento entre personas de un mismo sexo. Y sin embargo, Clarín metió en tapa lo siguiente: Ignoraron alertas oficiales por las compras a Caracas. Y hoy mete en tapa la detención de un tipo en la "causa de los medicamentos" que, según comentaron los periodistas radiales ayer, se trataría de un extorsionador profesional, con el título de: Fue preso un importante aportante de dinero a la campaña K. No se puede ser más burdo.

Lo más desagradable de este caso, sin embargo, es el apriete, el apercibimiento que Clarín hace, de hecho, a los empresarios argentinos. El metamensaje es claro: no hagan negocios con Venezuela porque los consideraremos objeto de la diatriba pública. Feíto, che. Muy feíto.

De todos modos, ¿para qué negarlo? Esta contienda es apasionante para el ciudadano de a pie, que observa el desarrollo de una guerra que crece en intensidad y en la que una de sus partes aumenta la suciedad día a día. Es apasionante por una única razón: ¿Quién la ganará?

Si la gana el Gobierno, no sé, hoy, cómo será la evolución de la política argentina. Si se limita este interrogante a lo cultural, tengo grandes esperanzas de que el desmantelamiento de una estructura de dominación de la opinión pública pueda permitirnos salir, a la larga, del embrutecimiento cultural en el que se encuentran inmensas mayorías del pueblo desde hace décadas y que tiene en los Tinelli y los Fantino sus exponentes más brutales. Siempre creí que la ley de medios producirá más efectos positivos en lo cultural que en lo político. Aunque ambos aspectos de lo cultural -los cultural nacional propiamente dicho y lo político- son expresiones que se manifestan juntas, de alguna manera lo político está determinado por lo cultural propiamente dicho. Con masas adormecidas, o desinformadas, poco avanzará la conciencia política.

Si por el contrario ganan esta guerra de poder los grupos que durante décadas monopolizaron las herramientas de adormecimiento cultural del pueblo y durante décadas operaron para la instalación del Relato de Dominación que les permite seguir usufructuando los privilegios del poder, entonces el retroceso será enorme. Tal vez no dilatado en el tiempo, ya que la crisis del capitalismo y el discurso único del neoliberalismo estalla por todas partes y todos los días. Pero aquí será un retroceso penoso.

Así que, más allá de lo apasionante que esta batalla es para el ciudadano de a pie que la observa como testigo, no está demás participar activamente en esa batalla, en lo que se pueda, para sumar fuerzas para empujar al fondo del abismo a los medios que tanto, pero tanto daño nos han hecho como nación y como pueblo durante cuatro décadas.

Los propios medios, tras haber ingresado en la guerra sucia, colaboran con ese propósito: en efecto, cada día nos resulta menos trabajoso hacerle ver al compañero de trabajo, al vecino, al compañero, la falsedad en la que se mueven los medios.


Alfredo Arri.

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