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domingo, 31 de octubre de 2010

La semana política. Domingo 31/10/2010

La semana política. Domingo 31 de Octtubre de 2010.

La muerte de Néstor Kirchner
y el tan oído en estos días ¿Qué pasará?



1. Cada diez años. Cada cien años.

El miércoles 27 de octubre de 2010 estaba signado por el calendario de la burocracia para ser la fecha en la que se había de desarrollar el acontecimiento destinado a ser el hecho político de la semana. Ese acontecimiento era el Censo 2010 y la causa de que esta acción gubernamental burocrática pudiera convertirse en el hecho político de la semana se debía a la infatigable prédica del Ciber Grupo de Tareas de la derecha cerril cuyos miembros, desde sus computadoras hogareñas habían lanzado la descabellada idea de boicotear el Censo Nacional.

Descabellada en varios sentidos, pero, limitándome al más básico de esos sentidos, diré descabellada por su inutilidad. Los ciber valientes del Partido Procesista, no tuvieron en cuenta que ellos, siendo -digamos- cincuenta mil activistas del teclado, no podrían alterar jamás -en términos estadísticos- el contenido de un Censo de cuarenta y tantos millones de individuos. Pero, claro, no era descabellado imaginar que ante la movida, fogoneada por los medios del poder enemistados a muerte con los Kirchner -hasta ese momento los Kirchner- podrían producirse acciones de provocación que, aunque aisladas, serían generosamente ampliada por los movileros de esos medios hegemónicos y por los demás -digámoslo- de puro repetidores que son a la hora de producir programas de radio o televisión. Porque lamentablemente es así. La originalidad de una Liliana López Foresi -por nombrar a una de las más reconocidas voces que la juegan de independientes de los medios hegemónicos, desaparece ni bien comienza el día leyendo los titulares de Clarín, La Nación y sobre el contenido de estos dos diarios desarrollan el borrador de su propio programa. En el formato, pues, no se diferencia en nada con una Magdalena Ruiz Guiñazú -por nombrar a una de las más conchetas voces de la patria sojera-. Perdón, de la puta patria sojera. De la puta oligarquía.

De todos modos, aun sin pretensiones en la elección del programa, ni bien me levanté encendí la radio. A ver por dónde saltan los hijos de puta que pretenden boicotear el censo. A ver si se animan a lastimar a un pibe o piba de los designados para el censo. Ya están cebados con Mariano Ferreyra..., pensé

Y entonces escuché lo que jamás imaginé que había de escuchar esa mañana del 27 de octubre de 2010, alrededor de las nueve y media de la mañana: Murió Kirchner. Apuré el control remoto de la tele y, efectivamente, la noticia se repetía en todos los canales de noticias. Casi inmediatamente comenzó a sonar el celular. ¿Estás viendo la tele? ¿Viste lo que dice la tele? ¿Te enteraste? ¡Qué cagada, hermano!

Sí, una cagada. Una desgracia. Una enorme calamidad.

Un censo ocurre una vez cada diez años. Pero una calamidad de éstas, una vez por siglo.


2. Números.

El censista pasó. El censo pasó. A la noche, los conocidos que habían participado en el mismo comentaban: en algunas casas celebraban la muerte de Néstor. En otras casas, se lo lloraba.

¿Cuántos festejaron? ¿Cuántos se lamentaron? ¿Cuántos lloraron? Ningún censo lo podrá establecer jamás. Sólo una elección presidencial, que será dentro de un año, nos dará respuestas aproximadas a esas preguntas. No hay otro modo.

Muchos fantaseamos que Cristina Fernández se presentará a la reelección y que ganará por la mitad más uno en la primera vuelta. Pero fantasear es un verbo que se deslíe por sí mismo.

Además: en nuestro país, un año es una eternidad. Y por último, o también: nuestra oligarquía es muy, pero muy malparida.

Peligrosa. Vengativa. Cruel. Sanguinaria. Dañina.

Un año son trescientos sesenta y cinco días. A diez dardos envenedados por día, serán tres mil dardos envenenados más que recibirá Cristina Fernández y que se sumarán a los cien mil que ya recibió. Y después, si llegase a triunfar...

¿Habrá cuerpo que aguante?

Néstor Kirchner no aguantó.


3. Ucronías.

En algún momento de esa fatídica mañana de miércoles y entre mate y mate, la Negra dijo: "Si hubiese estado Kirchner en la Presidencia y no Cristina, la calamidad habría sido mucho peor". Sí, hay veces en que no nos podemos resistir a la especulación contrafactual. Y entonces le respondí: "Si el presidente hubiese sido él y no ella, no habría muerto". Así de sencillo. El bobazo le dio porque la Presidenta era su esposa, su mujer, su compañera de toda la vida y llevaba soportando tres años de crudelísimos ataques de furia por parte de la caterva de cobardes que componen las fuerzas de choque literaria de la derecha neoliberal y mucho más de la derecha cerril.

Sí, es mera especulación contrafactual, es verdad. Pero te desafío abiertamente: desmentimelá. No podrías. Al menos con un buen argumento.

La civilidad, los principios y tal vez el mismo carácter le impedían a Néstor Kirchner adoptar la respuesta más saludable: encarar al ofensor cobarde, tomarlo de las solapas y espetarle: La próxima vez que escribís lo que escribiste de mi mujer te rompo la cara, hijo de puta. O rompérsela directamente, de una. Pero claro, eso no se puede hacer. Hay que tragar.

Y en tres años, esa lista de malparidos se hizo tan grande... ¡Tan grande!

No resistió. Todo para adentro y responder con amor. No; así no hay cuerpo que aguante.

No sé qué pasará con Cristina Fernández. Pero de algo sí estoy segur: Ella, si es por el modo de responder o el modo de no responder, jamás morirá de un bobazo. Es mujer.

Cuídense, hijos de puta. Porque si Cristina actúa con la carga emocional que ustedes mismos le acaban de dar, están perdidos.

Es una tesis, claro. Dudé mucho en escribirla, en postearla. Pero al final decidí jugarme. Después de todo, no he comprado ninguna de las biografías de los Kirchner. Ni la de la de la patética gorila decadente Silvina Walger, ni la que se podía componer a partir de una infidencia de Julio Grondona. Ninguna. Ni la que dice que ella era la pobre mujer sometida a los caprichos violentos de él; ni la que dice que él era un pobre calzonudo sometido a los caprichos de ella. Así que elijo la mía. Y en la biografía que me compuse, la tesis expuesta encaja. En el amor a la mujer, a la compañera, está la causa última del bobazo.


4. Pueblo.

El pueblo ganó las calles y pobló las plazas. Al toque. Ni bien se marchaba el censista, allá iban: hombres, mujeres, jóvenes y veteranos... a la Plaza. A Plaza de Mayo. ¿Para qué? No hay respuesta para esa pregunta: algo de adentro de cada quien empujaba. A la calle. Algo así como aquella reacción visceral cuando el lastimoso Fernando De La Rúa usó la cadena nacional para declarar el estado de sitio, aquel 19 de diciembre de 2001.

Y al día siguiente, el pueblo volvió a ganar las calles y volvió a dirigirse a la Plaza de Mayo. Esta vez para ingresar a la Rosada, en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos, y para gritar en plena capilla ardiente: ¡Aguante Cristina. Fuerza Cristina.

Así fue. Sin embargo, para algunos no fue así. Para algunos, no fue el pueblo. Escribió Jorge Fernández Díaz para su columna de La Nación de hoy:

Esta gigantesca masa humana no representa ni al "pueblo" ni a la "sociedad" ni a la "gente" ni a las "mayorías", todos conceptos abstractos y manipulables. Pero tienen la elocuencia de un fenómeno social que no puede ser minimizado.

fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1319929


Una gigantesca masa humana que tiene la elocuencia de un fenómeno social... pero que no es pueblo.

Si ése no es el pueblo, ¿el pueblo dónde está?

¿En los enfermitos que salieron a tocar bocinas al conocerse la muerte de Néstor Kirchner? Y, sí, también. Pero son minorías de pelotudos que pretenden ignorar que celebrar la muerte es llamarla para los suyos; que brindar por el mal es incitar a que el mal se ensañe con cualquiera, incluso con los propios seres queridos.

Enfermitos habrá siempre.

El pueblo estuvo en la calle. Para tronar bocinazos de algarabía ante la muerte del odiado, o para llorarlo de cuerpo presente. Unos fueron más que otros. Muchos más. Muchísimos más.

Fue el pueblo, aunque no le guste a los Fernández Díaz. Una muy importante parte del pueblo.


5. Las señales y la siembra de vientos.

Nadie sabe qué pasará a partir del lunes. Yo, menos que nadie; apenas si puedo desbrozar deseos de realidad. Pero sí puedo describir la continuación segura, esto es, que los zopilotes alzaron vuelo apenas supieron de la muerte del hombre y desde entonces revolotean sobre su cadáver. Algunos ya ensayaron sus descensos con las garras abiertas. Son así. Está en su naturaleza de carroñeros.

Es la hora de sacarse a Moyano de encima, dijo Rosendo Fraga, el heredero del copyright del argento vocablo fragote. Es hora de unificar el peronismo, sentenció Jorge Asís, el último de los turco-neoliberperonistas.

Son así. Está en su naturaleza carroñera.

A partir del lunes caerán en picada sobre La Rosada todos los zopilotes, todos los caranchos, todos los buitres. Nadie sabe cómo saldrá de ésta la presidenta CFK. Es imposible imaginarlo siquiera. Sólo sé que el ejército carroñero iniciará la ofensiva. El pueblo movilizado los inmovilizó, pero sólo por unos días. A partir del lunes, volverán a movilizarse en ordenadas columnas carroñeras.

CFK dio algunas señales de firmeza, es verdad, pero... el ejército carroñero no se amedrentará. Todo lo contrario. Subirán la apuesta. La odian. La odian con ganas. La odian como jamás odiaron a ningún y ninguna otro y otra.

Y están dispuestos a todo; incluso a sembrar vientos.


6. Rápido pa' las encíclicas, el pope.

Rápido como ningún otro antecesor suyo en el papado sindical, Su Santidad Hugo Antonio I reunió a un Concilio apenas conocida la muerte de Néstor Kirchner. En pocas horas, sus eminentísimas autoridades eclesiales sindicales decidieron canonizar a Néstor Kirchner quien, a partir de la Encíclica Buenos Aires 2010, ingresó en la iconografía canónica del peronismo.

Es oficial. O sea, a partir de ahora, cada peronista deberá reconocer como las figuras canónicas del peronismo a Juan Perón, Eva Perón y Néstor Kirchner. Los curas de barrio ya empezaron a repartir estampitas. En Miradas al Sur de hoy se menciona, por ejemplo, la máquina de coser.

Habrá que ver cómo hacen los peronistas ortodoxos para deshacer esta canonización. Ahora es impensable semejante contraataque, pero nadie ve como posible la unificación del peronismo bajo la bandera de Perón, Evita y Kirchner. A la corta o a la larga, un Eduardo Duhalde (o su equivalente político) soñará con ordenar: Bajen el retrato de Kirchner.

Al universo le gustan las simetrías, sentenció el argentino más célebre. Pues bien: la imagen no podría ser más guarra: Eduardo Duhalde ordenando bajar el icono de Néstor Kirchner de toda la iconografía peroniana.

Dos digresiones alrededor de este tema. Una: ¿Qué diría Néstor Kirchner al anoticiarse que fue emparejado a un Juan Perón? No lo sabremos nunca, por supuesto. Un José Pablo Feinmann podría imaginar que Néstor Kirchner no estaría feliz de esa igualación, en términos éticos. (leer esta jugosa nota, por ejemplo)

Otros, en cambio, podrían imaginar que sí, que NK se sentiría feliz de esa igualación. Algo así como un reconocimiento a que hizo bien los deberes, El canonizador, Hugo Moyano, dio un reportaje a radio nacional el día sábado y dijo que el peronismo era la única ideología supérstite de estos tiempos, y que terminaría por imponerse en el mundo, donde han fracasado el comunismo y el neoliberalismo. Sic.

¿La cazás? Bueno, si no la cazás, lo siento. Hay un enigma existencial y ético, man, que se arrastra desde 1943/45. Eso es lo que habrá que dilucidar.

De todos modos, repito, para resolver ese enigma, tendrán que transcurrir muchas generaciones más.

La otra digresión: la tan anhelada reunificación del peronismo, en estos tiempos, es una quimera. Un objetivo imposible. Hay un peronismo nac&pop y hay un peronismo fascistoide, decididamente procesista. O se forman dos partidos bien diferenciados ideológicamente, o una parte aniquila a la otra. Y de estas dos tendencias ideológicas, ya sabemos cuál es la que gusta aniquilar.

A menos, claro, que se siga creyendo, como cree o predica Hugo Moyano, que las ideologías han muerto. ¡Minga murieron! Están más vitales que nunca.



7. ¿Qué pasará?

Nadie lo sabe. Lo que sí es seguro es que esto se ha puesto bueno para seguirlo de cerca. Este último concepto, ¿te pareció duro, o frío? Y sí, lo es: son las paradojas que produce la muerte.

Otra cosa sí es segura: en 2020 habrá otro censo. Eso espero. En una de ésas, hasta capaz que lo veo y todo. Lo que ya no veré es un nuevo terremoto político como el que produjo la muerte de Néstor Kirchner. Eso se da cada cien años. Acaeció el miércoles 27 de octubre de 2010 y estamos muy lejos de se apaguen sus réplicas y reverberaciones.


Alfredo Arri.

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jueves, 21 de octubre de 2010

La muerte de Mariano Ferreyra

Bitácora del ciudadano de a pie.

Cosa 'e Mandinga. Vos la pedís, vos la tenés.


Mi abuela, quien no solamnete creía en las brujas sino que además se confesaba ser una de ellas y de las buenas, solía repetir a los que, habiendo invocado a los espíritus del mal, recibían la visita de esos mismos espíritus: Vos lo pedís, vos lo tenés.

Mi abuela murió hace ya muchos años, pero en estos días me acordé de ella. En realidad, fueron los hechos de estos días los que hicieron que me recordara de mi querida abuela.

El 14 de octubre, Cristina Fernández dijo en una parte de su discurso:

Esos gobiernos que tuvieron que retirarse dos veces por ineptitud manifiesta para gestionar el Estado. La última vez lo hicieron además trágicamente, con más de 30 muertos en las calles de la República Argentina; algún otro también en un puente tiene alguna deuda que saldar todavía con todos los argentinos. (Aplausos)


Cuando la escuché decir esto último en vivo y en directo, me salió un ¡A la puta, qué pelotas!, al punto que el recuerdo de mi abuela empezó a pujar para meterse en mi conciencia. ¡La puta! ¡Hay que atreverse con ésa mención, eh!

Tal vez alguien le reprochó a Cristina su imprudente mención, tal vez ella misma se dio cuenta de que había invocado a ciertos espíritus que es mejor no invocar. Lo cierto es que cinco días despúes de aquélla mención a los asesinatos de Kosteki y Santillán, Cristina dijo:

Argentinos abramos la cabeza, no seamos más giles, por favor, no seamos más tontos, no dejemos que nos envenenen, que nos mientan y que nos enfrentemos por cosas que por ahí molestan, es cierto, pero decime si no era más molesto cuando no andaba nadie por la calle porque nadie podía comprar auto, porque nadie tenía nafta, porque nadie tenía laburo. Bueno, había otras cosas, otros cortes, y algunos terminaban mal. No me voy a acordar del de puente Avellaneda como me acordé el otro día, pero me voy a acordar del puente de Corrientes, al segundo día o a la semana del gobierno de la Alianza en el año 1999. Fue en el puente de Corrientes donde ya hubo por primera vez, a una semana de gobierno, en la represión de un piquete, dos muertos.


Con lo cual no sabremos nunca si con esa nueva mención al puente Pueyredon Cristina se había arrepentido de haber despertado aquellos fantasmas, o si quiso aclarar -para que no quedaran dudas- de que se había referido al Puente Pueyredón y a Kosteki y Santillán.

Este discurso fue del 19 de Octubre. El otro, el de la primera mención, el 14. El día 20, Mariano Ferreya, veintitrés años, militante del Partido Obrero, caía muerto bajo las balas de las armas de una patota que la iba de fuerza de choque de la Unión Ferroviaria. Entonces ya no pude evitar que mi finada abuela se me metiera en la conciencia del todo, con su amenazante frase: vos la pedís, vos la tenés.

Es imposible no hacer la asociación de ideas. Es imposible no explicar lo sucedido ayer en Barracas con la versión más obvia.. La "explicación de cuarta" -para usar la versión Antonio Carrizo de la Navaja de Occam-, se impone de una. Es demasiado tentadora, ¿viste?

En esta oportunidad, las cosas no deberían resultar igual que en la estación Avellaneda, que el crimen quedó a medio pagar. En esta ocasión, la investigación del hecho, el descubrimiento de los ejecutores y la condena a los mismos y a quienes los mandaron tendría que ser a fondo.

Lamentablemente, la probabilidad de que ello ocurra es infinitésima. Ni Cristina Fernández, ni Néstor Kirchner, podrán dar justicia por este crimen, aun en el caso que quisieran hacerlo. Para eso, tendrían que entregar a una parte muy importante del Aparato. Nada menos que de la estructura sindical. No lo harán. Ese límite no se cruza porque cien mil fieras se les echarían encima, directamente a las yugulares. Nada de romper las estructuras que hacen fuerte a la columna vertebral del movimiento. Y mucho menos por un "zurdito."

Me gustaría que este pronóstico fuese destruido por una realidad diversa a la que imagino. Pero no creo que tal cosa suceda. En este tema, mi pesimismo es inveterado.

Alfredo Arri.


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domingo, 17 de octubre de 2010

La semana política. Domingo 17 de octubre de 2010.

Bitácora del ciudadano de a pie. Política nacional

La semana política.
Domingo 17 de octubre de 2010.


Semana ésta en la que la Caterva-A consiguió meter su primera ley, después de muchos meses de fracasos. La Caterva-A es, ya se sabe, la que anida en un Congreso, en el cual son algo así como comanditarios del poder mediático y de los grupos del poder neoliberal. Su primer "éxito" en largos meses. Les resultó fácil: como tenían absoluta seguridad de que la Presidenta vetaría una ley destinada -entre otras cosas- a regresar las acciones de empresas privadas que están en manos del Estado a esas mismas empresas; y destinada, además, a elevar en forma brutal las jubilaciones altas y de paso agujerar la Caja; se dijeron: jodamos a la yegua y obliguémosla a vetar. Por supuesto, la Presidenta vetó. Unos cuantos jubilados se fastidiaron, por supuesto. Pero nadie duda que un mes o dos Cristina otorgará un aumento por afuera del mecanismo que prevé la ley, y muchos de los jubilados fastidiados se desfastidiarán. Después de todo, a nivel de "la mínima", todavía no encontré a nadie en estos barrios de Dios que reconozca -aun a viva voz- el esfuerzo hecho por este gobierno para mantener en niveles de dignidad los haberes de los jubilados.

Otro hecho de trascendencia fue que la CGT llenó el Monumental, en un acto político sindical de importancia. Haciendo zapping en la noche del viernes, me topo con un Jorge Lanata que, dirigiéndose a su clientela (o sea, mirando a cámara), preguntaba: ¿Vos sabés cuánto salió este acto en River? El control remoto me saltó de la mano. Creo que cai en Universal Chanel de una. Pero este pobre Lanata, me decía, ¿no aprendió nada? ¿Todavía con los inventarios de casas, barcos, aviones, declaraciones juradas, balances? ¡Pero qué pelotudo, por Dios! Después la Negra me calmó un poco, recordándome lo obvio y que a veces uno, de puro calentón, lo olvida: Habla para su clientela, Negro. Habla para su parroquia. Cuida su quintita. Hay unos cuantos miles de cándidos de feria que creen ver en pantalla al paladín de la justicia nacional y popular porque expone "las cifras que vos pagás."

El hecho cierto es que Hugo Moyano aparateó con éxito. Un enorme éxito. Y prometió reunir para el 1 de mayo del 2011 en la Plaza de la República a un millón de argentinos "para apoyar al modelo". Los negros ya comenzamos a trabajar para que ese éxito se dé. Y de paso, que tome nota Néstor Kirchner: Hugo Moyano pidió (ya lo había hecho el año pasado, antes de las elecciones) que hubieran más trabajadores en las listas electorales y en los puestos de poder. La respuesta de Cristina (yo me considero una trabajadora) fue honesta pero desafortunada. Lo que las palabras de Hugo Moyano quisieron reflejar es otra cosa: queremos más negros en los puestos del poder político. Es curioso, pero Horacio Verbitsky interpretó de diverso modo esta réplica de la Presidenta. Para el periodista, Cristina puso blanco sobre negro al decir que ella era una trabajadora. De esa forma distinguió un trabajador de un sindicalista, que son cosas distintas. Bueno. Horacio Verbitsky sabe más que yo, pero yo -a pesar de ello- insisto en la mía: lo de Cristina fue desafortunado. Sindicalistas o no, lo que Moyano reclamó es más presencia popular en el gobierno, y menos condescendencia con una clase media formalita que produce a lo pavote, entre otras calamidades, cantidades de Scioli y de Cobos por todos lados.

Los individuos de las clases medias que apoyamos a este modelo estamos bastante podridos de que desde el gobierno se pretenda conquistar a la clase media con cualquier verdura "políticamente correcta". Los que estamos, estamos; el parque no va a crecer, hermano, por muy buena letra que hagan. Nadie mejor que nosotros para saberlo, ya que pertenecemos a esa misma clase. No hay caso, cuando a mis "hermanos de clase" se les atraviesan los cabecitas negra, claudican de cualquier progresismo y se alian a un Macri de una. Es así, papá, creéme. Nací entre ellos, crecí entre ellos, vivo entre ellos. Son incorregibles.

Un hecho del espectáculo mediático, como fue el rescate de los mineros chilenos, entretuvo a los productores de televisión por unos cuantos días. El hecho sirvió para que desaparecieran, varios días, los "insoportables" episodios de inseguridad que los canales de noticias reflejan con tanta prodigalidad. El negocio fue conveniente para la salud pública: como el rescate de los mineros chilenos fue exitoso, la teleaudiencia vivió una ansiedad light con final feliz durante varios días. Eso les permitió abandonar la angustia existencial de negras perspectivas que convierten una vida sencilla en un infierno. El tiliongorila José Eliaschev "rescata" -o "levanta"- en su columna de hoy un episodio en el cual un vecino le partió un fierro a un médico del servicio público de emergencia, provocándole serias heridas, porque cuando llegó la ambulancia a su domicilio, el pariente que requería atención médica ya había muerto. Para Eliaschev eso es consecuencia de lo mal que vivimos desde que está este gobierno crispador (el agresor vive en un barrio de típica clase media porteña). Yo me permito disentir con el tilingorila de Perfil: si se indaga un poquito la vida de este energúmeno agresor, de la pesquisa podría surgir (apuesto dos pizzas con seis cervezas), que el Fulano era adicto a TN, o a América 24.




De todas maneras, nadie se alegre: la "inseguridad" regresará a los medios de la cadena privada de la pálida nacional. Con lo cual regresarán las angustias de las viejitas por la calle, los miedos de los taxistas, y habrá carga emocional para futuros quebradores de cuello a puro fierrazo. Le aseguro que usted volverá a sentir ganas de suicidarse. O, al menos, a irse de "este país de mierda", donde "ya no se puede vivir", y donde "te matan todos los días." No todas las semanas se rescatan mineros atrapados a seiscientos metros de profundidad.

Horacio Verbistky publicó una segunda nota consecutiva en la cual alerta al kirchnerismo de que está durmiendo con el enemigo. Este blogger sigue el tema con genuina curiosidad. Sin duda alguna, el artículo Atados con alambre que HV publicó Pagina/12 es lo mejor -por muchos cuerpos de ventaja- de lo publicado hoy en el rubro Análisis político.


Alfredo Arri


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lunes, 11 de octubre de 2010

La semana política. 10 de octubre 2010

Bitácora del ciudadano de a pie.

La semana política. Domingo 10 de octubre de 2010.

"Desatino".


Confieso que cuando comencé a leer la nota de Horacio Verbistsky en Pagina/12 de ayer domingo 10 y me encontré con que abría su texto con la expresión "En el desatinado acto del viernes en Santa Cruz..." sentí un enorme alivio. El alivio se explica porque había visto el acto por la tele y no terminaba de entender para qué carajo estaban allí los famosos catorce gobernadores que remarcaba el zócalo del canal de noticias. No terminaba de entender el significado del acto en sí mismo. En algún momento pensé que desde el Congreso de la Nación se decretaría algo así como una fuerza de ocupación para ungir al funcionario jurásico con el puesto repuesto que ordenó cumplir la Corte Suprema de Justicia y que los catorce gobernadores y el propio Néstor Kirchner estaban anunciando la defensa heroica de Santa Cruz, a la manera de la defensa de Stalingrado. Sinceramente, un disparate. Después volvía a la tierra. Al ver a los revolucionarios Scioli, Gioia y otros comprendí que esa charada no tenía el significado heroico que la parafernalia parecía querer darle. Entonces -me preguntaba el mismo viernes- ¿qué carajo significa?

Joaquín Morales Solá da su interpretación personal en su columna de hoy en La Nación, pero, para ser franco, no me sedujo tal interpretación. Para el escriba del establishment, fue un acto contra la Corte y chau. Y que los catorce gobernadores hayan hecho acto de presencia fue un error político del que dificilmente puedan volver. En esto último exagera, claro. En nuestro país y en política se vuelve de todo. Y en cuanto a lo de la Corte vs el kirchnerismo.... más que quisieras, Morales Solá.

"Un desatino" estaba mejor. Como dije, sentí alivio al leer tal dictamen. Néstor Kirchner había montado un espectáculo heavy sin ton ni son. Un desatino.

Un hipotético lector podría objetarme, recordándome que lo esencial del artículo de Horacio Verbistky no es el acto de Santa Cruz y su apolillado funcionario vindicado por Dios sino Daniel Scioli. "Desatado", sentenció en el título Horacio Verbitsky, aludiendo a la cínica frase tengo las manos atadas que le soltó al oído el gobernador de la Provincia a una víctima de la delincuencia. Víctima mediáticamente rentable, se entiende.

Sí: la objeción es válida, pero ¿sabe qué, hipótetico lector? Yo jamás compré un Daniel Scioli y ni siquiera compré que pudiera ser comprado por un Néstor Kirchner. Así que... no me sorprendió nada de lo que leí en el artículo de Horacio Verbitsky. ¿Néstor Kirchner está durmiendo con el enemigo? ¿Y qué? ¿Recién ahora se dan cuenta?

Es hora que se empiecen a reconocer algunas cosas que los que apoyamos este modelo solemos comentar en voz baja: Néstor Kirchner, eligiendo compañeros de ruta, es apenas un aficionado. Lo pasan una y otra vez. El tipo se impone, es verdad; moviliza, convoca. Pero, apenas da la espalda....

Seré franco: si la continuidad del modelo depende -¡otra vez!- de la fidelidad del aparato conformado por los llamados barones del suburbano, estamos listos. Estamos derrotados. Hay dirigentes históricos del PJ bonaerense que, aun devaluados, podrían alzarse de una con ese aparato. La territorialidad del pejotismo bonaerense está fundada -seamos francos- en cofradías de características mafiosas, en la tercera acepción de "mafia" que da el diccionario de la lengua. Intendentes, policías locales, jueces y punteros. Y al lado corren la droga, la prostitución, el juego y algunas otras actividades que andá a saber cuáles. Vamos, muchachos, dejémonos de joder. De eso se trata la famosa territorialidad del suburbano bonaerense. ¡Ah! y además, por aquí y allá, mechado todo ello con algunas organizaciones sociales que muerden algo del presupuesto municipal, provincial o nacional. De estas últimas muy pocas, afortunadamente.

Es soprendente. Mientras Horacio Verbitsky califica de desatino al acto del viernes en Santa Cruz, Eduardo Anguita ve en ese acto una muestra más de la genialidad política de Néstor Kirchner. Escribió Anguita:

El acto del viernes 8 de octubre en Río Gallegos, su ciudad natal y donde acaba de mudar domicilio, fue una demostración de iniciativa política, de capacidad de convocatoria y de disposición a ser un protagonista principal de cara a las elecciones de octubre de 2011. Junto a una multitud que llenó el estadio cubierto del Club Boxing de la capital de Santa Cruz, y rodeado de 15 gobernadores provinciales, Kirchner dejó en claro que no hay fricciones con la Corte Suprema y que la gran pelea es con las maniobras del poderoso grupo mediático Clarín.

fuente Miradas al Sur 10/10/10 pg 2



Mientras Anguita escribía esto ayer, Horacio Verbitsky publicaba lo que publicó en su nota del mismo día y que bien puede vender uno a un amigo apelando a la expresión durmiendo con el enemigo. Including Clarín, of course. En la perspectiva de Verbitsky, pues, el acto en sí mismo fue un desatino. Es oportuno terminar este post como la comencé: al leer lo de desatino sentí un alivio. Todavía me quedan -me dije- algunas neuronas protegidas de un voluntarismo que cada día pega menos, o cada día suena peor.


Alfredo Arri


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domingo, 15 de agosto de 2010

La semana política. Domingo 15/08/10.

Bitácora del ciudadano de a pie. Política nacional. Semana del 8 al 15 de agosto de 2010.

La Corte Suprema de Justicia y la política de derechos humanos. Elisa Carrió, o la vuelta de tuerca. Los Kirchner, imparables. Mariano Grondona y el agujero del mate. Fontevecchia, o amigos son los amigos.


En esta semana que acaba de conluir, hubo pocos hechos destacables en el ámbito de la política nacional. Sin embargo, uno de ellos tiene la suficiente trascendencia como para calificarlo como el principal: se trata de la reunión pública en la que la Corte Suprema de Justicia dio cuenta de la marcha de los juicios que se llevan a cabo para juzgar a los acusados de crímenes de lesa humanidad. El acto fue en el palacio de Tribunales el miércoles pasado. El informe dado por el titular de la Presidencia de la Corte, Ricardo Lorenzetti, incluyó conceptos que convierten al propio acto en uno de carácter histórico. En efecto, en un momento de su intervención, el supremo dijo: "La política de derechos humanos es parte del contrato social de los argentinos. Está en nuestros puntos básicos de convivencia. No puede retrocederse en este sentido."

Además, el doctor Lorenzetti dejó en claro que esta política de estado no es consecuencia de la decisión, ni de un gobierno, ni de una corte en particular, sino que es producto de una larga lucha de las agrupaciones defensoras de los derechos humanos. No dejó de mencionar a ninguna de esas organizaciones.

Quien fue la voz de la Corte Suprema de Justicia dejó en claro, pues, que la política de derechos humanos es una política de estado, la cual no tiene retorno al pasado. Esta clara definición deja sin chances a todos aquellos grupos de presión que, de un modo u otro, vienen haciendo campañas en favor de reconciliaciones imposibles, de perdones inconcebibles, de olvidos declarativos. Es también significativo que hubiesen estado presentes en ese acto el suspendido juez Baltasar Garzón de España, el hoy emblemático periodista Robert Fox y el secretario de derechos humanos Eduardo Luis Duhalde.

Esta clara definición de la CSJ se suma así a una de carácter similar emitida por el Congreso meses atrás, manifestada en una declaración formal que dejó establecido que, en materia de derechos humanos, es política de estado todo lo obrado en ese terreno por los distintos gobiernos desde 1983 hasta hoy.


Elisa Lilita Carrió y el ¡plin!.

El otro hecho, de una trascendencia mucho menor pero trascendente al fin, fue la nueva movida de Elisa Carrió sobre el damero político. Como es su costumbre, su forma de mover las piezas es apoyando la uña del dedo medio sobre la yema del pulgar para luego disparar el dedo medio sobre la pieza, arrojándola directamente a la cara del contrincante. ¡Plin! No se puede negar que como jugadora es divertida, después de todo.

Algunos analistas adjudican esta movida (expresada a través de una carta a los radicales), a una estrategia que ha pergeñado la chaqueña junto a Felipe Solá. Su reciente perogrullada de que para garantizar la gobernabilidad se requiere del peronismo abona esa idea. Pero para este modesto blogger no hay nada de eso. Si Elisa Carrió cree que el peronismo -de cualquier adjetivación- podría reconocer en ella a una líder popular con adn peronista, está meando fuera del tarro. Por otra parte, la explicación más sencilla para explicar la movida carriana -siguiendo la regla de la navaja de Occam, o la de la jugada de cuarta de Antonio Carrizo- es la siguiente: Elisa Carrió destruye todo lo que construye. Es un impulso interior imposible de controlar. Compulsión que le dicen. Además, su carácter autoritario es tan evidente que, francamente... hasta los Ciacescu podrían ser tenidos como niños de pecho al lado de esta mujer si llegase a tener en sus manos el poder político. Una auténtica mona con navaja, o elefanta en un bazar.


Llegan meses de vacas gordas para los encuestólogos.

La Nación, Tiempo Argentino y Miradas al Sur publican hoy sendas encuestas que dicen que las preferencias de la opinión pública favorecen al Gobierno en desmedro de los opositores. ¡Chocolate por la noticia! Tarde, pero dijeron ¡presente! Llegan, pues, los buenos tiempos para los encuestadores profesionales. Podría decirse que la campaña elecctoral ha comenzado y los pedidos para nuevas encuestas lloverán sobre las consultoras.

Que Cristina Fernández haya revertido el cruce de las líneas de tendencias entre imagen positiva y negativa que le fue desfavorable desde el 2008 no es sopresa para nadie: cualquiera que esté libre de los prejuicios de todo tipo que impiden ver lo obvio cuando de ella se trata, lo sabe desde hace rato. Al menos, desde hace un año. Que para muchos ciudadanos de a pie sea la Presidenta mejor candidato que Néstor Kirchner, tampoco es novedoso. Tampoco lo es la constatación a través de las encuestas publicadas de lo que el ciudadano de a pie sabe desde hace tiempo: que entre los opositores no hay nadie que pinte ni siquiera para tolerable. Es más: es cada vez más popular la idea de que son, en realidad, una bolsa de gatos. Una caterva de desorientados. Un conjunto de obedientes de los poderosos. Una runfla. Con las debidas y honrosas excepciones, por supuesto. Comenzando por Ricardo Alfonsín, que sube, sube y no deja de subir en la consideración de los ciudadanos del común. No es casual. "La gente", para usar una expresión tan grata a los comunicadores sociales, no come vidrio.


Mariano Grondona y su mate amargo.

De los columnistas titulares de los grandes diarios, se destaca hoy don Mariano Grondona. Con la cándida exultación de un chico con juguete nuevo, el doctor Grondona se felicita de haber descubiero el agujero del mate. En efecto, descubrió que el futuro es un ente propenso a dar sorpresas; tiene la caprichosa virtud de presentarse muy diverso a como lo prefiguran las pitonisas o pitonisos, y aun los analistas rigurosos. En fin, luego de descubrir que el futuro es inexcrutable y altamente azaroso, concluye que todos los escenarios posibles que puedan darse en 2011 en realidad son dos: uno, el que resultase de un triunfo K -de Néstor o Cristina-, que sería, para el doctor Grondona, el ingreso al chavismo. El otro: cualquiera... El que venga, total: ¡Sé'igual!

Es evidente que sólo un gorilismo inveterado puede ver alguna forma de chavismo en el kirchnerismo. A pesar de que el doctor Grondona ha sido un transeúnte privilegiado de las seis décadas del peronismo, esa obstinación argentina, sigue sin entender al fenómeno que lo obstina. Doctor Grondona: el peronismo es capitalismo, no socialismo. A ver si se desayuna de una buena vez, viejo amigo. Sus campos y hacienda no corren riesgo alguno con el peronismo, che. Así se llame kirchnerismo.

Una digresión: ¿Por qué José Pablo Feinmann decidió colocar persistencia en lugar de obstinación en la edición formal de su ensayo Peronismo? Habrá que comprar el libro para enterarse. Si uno se atiene a las definiciones que da el diccionario para ambos vocablos, debe aprobar el cambio. Peristencia es, simplemente, que dura, que persiste. Obstinación, en cambio, elude a la terquedad, la porfía. Fin de la digresión. Sigo con Mariano Grondona.

Por supuesto, al doctor Grondona no le interesan en lo más mínimo los futuros posibles de la patria. Cualquiera que no sea K estaría bien. Aun si fuera una dictadura militar fascistoide. Mientras no sea uno K, tudo bem.

Mucho más interesante estuvo en su columna el periodista Jorge Fontevecchia. Extraordinaria "defensa" de Héctor Magnetto hizo el empresario de medios. Con amigos así, ¿para qué buscarle enemigos a Magnetto? He leido textos de contenido ácido en mi vida, pero como éste, pocos. ¡Qué personaje, papá!

Los demás columnistas de la sacrosanta prensa estuvieron sencillamente aburridos. Al menos esta semana. Veremos en las próximas.

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jueves, 5 de agosto de 2010

La sociedad Duhalde-Magneto según La Nación.

Leyendo los diarios. Política nacional.

La Nación da cuenta de una reunión reservada de los dirigentes de la derecha peroniana con el CEO de Clarín. Hablaron de campaña electoral.


Con la firma del periodista Juan Pablo Morales, el diario La Nación de hoy da cuenta de una reunión reservada entre los principales dirigentes de la derecha peroniana y asociados con el CEO de Clarín, Héctor Magneto.

La nota comienza así:

La cumbre, planificada en estricta reserva, se concretó anteanoche. A la misma mesa se sentaron el ex presidente Eduardo Duhalde; el senador Carlos Reutemann; los diputados Francisco de Narváez y Felipe Solá, y el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, según confirmaron a LA NACION siete fuentes relacionadas con todos los sectores involucrados.

Las mismas fuentes, además, confirmaron que el anfitrión del encuentro fue Héctor Magneto, CEO del Grupo Clarín. Y que los cinco líderes políticos debatieron, por primera vez, sobre la campaña para las elecciones nacionales del año próximo.

fuente: Juan Pablo Morales, Primera cita del PJ disidente con Macri. En La Nación.



Este modesto blogger celebra la primicia de La Nación. La nota completa aquí:


Rumbo a 2011 / Movimientos en la oposición
Primera cita del PJ disidente con Macri

Fue un encuentro reservado en el que estuvieron los principales líderes del Peronismo Federal; todavía están lejos de un acuerdo

lanacion.com | Política | Jueves 5 de agosto de 2010



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jueves, 1 de julio de 2010

17 de octubre del 45 en la mirada del franquismo.

Hemeroteca. Historia. 17 de octubre de 1945.

El 17 de octubre del 45 en la mirada del franquismo.

Gracias a Dios, el obrero argentino es peronista.



Siguiendo con el juego -si se me permite llamarlo así- de publicar viejas notas de diarios españoles relacionadas con los hechos de nuestra historia reciente o no tan reciente -en esta sección titulada Hemeroteca-, reproduzco aquí la nota de opinión de la sección Noticias del Extranjero del diario La Vanguardia, de Barcelona, publicada el día 19 de octubre de 1945. La nota comenta, como se sospechará, el acontecimiento de masas vivido en Buenos Aires, Rosario y otras ciudades del país el 17 de octubre del 45.

La crónica del hecho histórico -que el diario publica en la misma página en que se encuentra la nota de opinión, no aporta demasiados datos. De todas maneras, el lector interesado podrá leerla, si lo desea, siguiendo el enlace al pie de esta entrada. Sólo destaco de esa crónica que cuando se menciona que los manifestantes atacaron a los principales medios de prensa antiperonistas, se refiere a Crítica y La Vanguardia.

El análisis del editorialista es acertado. Hay algunas curiosidades semánticas. Por ejemplo la expresión "el elemento obrero", que en los años de las décadas de los sesenta y setenta fuese usada peyorativamente por nuestras sucesivas dictaduras, es utilizado en el texto reproducido aquí como una expresión corriente, sin connotaciones descalificadoras. Eso sí: la conlcusión a la que arriba el analista es una auténtica perlita.



Confusión en la Argentina.
La Vanguardia, octubre 1945.

La actualidad obliga realmente a mirar hacia la Argentina, y, sin embargo, es imposible hacer un juicio sobre lo que ahí sucede, puesto que no sabemos casi nada seguro sobre ello. Después de la caída de Perón, el «hombre fuerte» del Gobierno Farrell, y la marcha del presidente hacia la normalidad constitucional, o sea, hacia el cumplimiento de los deseos liberales de la oposición, resulta que la situación sufre un espectacular cambio que ni siquiera se sabe si lo es. En efecto, Perón, que estaba detenido, es puesto en libertad, se traslada a la Gasa Rosada y sale al balcón principal al lado del Presidente, desde donde dirige la palabra a los obreros, que en multitud le aclaman. Por si fuera poco, y demostrando que no eran falsas las afirmaciones de que Perón controlaba una buena parte del elemento obrero, he ahí que se declara una huelga general que detiene la vida de la gran capital del Plata y otras ciudades de la República. Pero, al lado de todo esto, que constituye evidentemente una reacción peronista, se informa de que dicho coronel ha salido para la Patagonia, lo cual querría decir que no va a intervenir inmediatamente en la vida política argentina. Al mismo tiempo parece que Farrell ha constituido un Gobierno en el cual están todos los ministros del anterior, excepto Perón, y que se van reponiendo las autoridades del régimen que parecía ya caído. ¿Qué sucede, en verdad, en la Argentina?


A través de las tinieblas en que nos tiene la confusión de las informaciones, parece adivinarse que, en el fondo, Farrell y Perón están de acuerdo. La frase de Perón de que «va a vestir en lo sucesivo el traje civil» por haberse retirado del Ejército y su discurso todo, en el cuaí se ha presentado como paladín de la unión entre el Ejército y el pueblo, indican claramente que el famoso coronel ha decidido lanzarse de lleno a la política. Al final del propio discurso, por lo demás, queda explicado lo del viaje a Patagonia, puesto que, según dijo, se siente muy fatigado y necesita una temporada de descanso «para recuperar mis fuerzas —afirmó— y volver a la lucha con vosotros (sic) hasta la extenuación si es necesario». Si. advertimos que, según la noticia referente a la huelga, la Policía no ha intervenido en ciertos incidentes surgidos en torno a dicho paro, el cuadro queda bastante completo. Según lo que se adivina, por lo tanto, Farrell, de acuerdo con Perón, trata de constituir nn Gobierno que presida las elecciones y con ello facilite, la elección deí coronel para la Presidencia de la República. Facilitaría este intento la descomposición de los partidos tradicionales (Demócrata Nacional, Radical —con sus dos ramas, «personalista» y «antipersonalista»— y socialista) y la tendencia de la política argentina al caudillaje, o sea a la jefatura de «un hombre seguido más por su popularidad que por un verdadero programa de Gobierno. Lo cierto es - y ello constituye el elemento más favorable de la situación argentina- que la pugna en torno a Perón ha desplazado a los líderes comunistas, que pensaban, sin duda, pescar en río revuelto. El hecho de que el obrerismo se haya hecho en gran parte peronista, no deja de ser un factor de tranquilidad y paz.


fuente (en Pdf): Hemeroteca de La Vanguardia.


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viernes, 25 de junio de 2010

El radicalismo y el Gen no cayeron en la trampa.

La bitácora del ciudadano de a pie.
Política nacional.



Políticos de raza y los políticos forros.
Lerdos, pero al fin y al cabo dignos.


Una significativa parte de los opositores parece haber tomado conciencia de que, de seguir actuando como meros operadores de los grupos de poder que este gobierno ha lastimado, y nada más que por hacer antikirchnerismo, lo único que consiguen es alejarse más y más del pueblo en general. Han tardado casi un año en darse cuenta, pero se han dado cuenta. Veamos:

La negativa de varios opositores a formar una comisión investigadora alrededor del "caso Sadous" (uno de los más burdos casos de operaciones mediático-políticas que se han llevado a cabo en los últimos tiempos), debe ser interpretada en esa conciencia de la dignidad. El radicalismo, El Gen de Margarita Stolbizer y los opositores que reúne Fernando Solanas no se han sumado a esa movida política, promovida desde Clarin y La Nación. Los directamente comprometidos con los grupos mediático-políticos, los peronistas federales, fueron los únicos que se prestaron, mansamente, a operar en favor de Magnetto, Mitre y Saguier.

El tema de las coimas venezolanas ya fue analizado en este blog. En efecto, en dos notas del 28 de abril y 6 de mayo, se desnudó el carácter de operación mediática multinacional (o sea, dirigida desde el Norte) en contra de Venezuela y, ya que estamos, en contra del kirchnerismo, acusado, nada menos que de chavista. En otras palabras: el objetivo mediático: hacer antichavismo explícito donde ni siquiera hay chavismo. O sea, muy burdo.

Después de que la operación mediática lanzada a fines de abril fracasó, el tema pasó al olvido. Pero ahora, cuando se está por develar el origen biológico de los hijos de Ernestina Herrera vda de Noble y cuando se avanza judicialmente en el escándalo Papel Prensa, el tema es reflotado en los medios. En dos medios. Pero esta vez con un agravante: lograr el compromiso de la clase política para que se sumara a la opereta.

Ayer mismo publicaba La Nación, horas antes de que se produjera la presencia del embajador Sadous en el Congreso, una nota de Adrian Ventura en la que le marcaba el rumbo a la clase política.

La Comisión de Relaciones Exteriores no debería conformarse con reproducir en el Congreso la investigación que realiza la Justicia: poco significará mañana haber escuchado al ex embajador argentino Eduardo Sadous repetir lo que ya declaró en la Justicia, hace un mes, si, además, el Congreso no le brinda apoyo político a la Justicia y presiona al Gobierno para replantear una relación bilateral que está teñida de sospechas.

(...)

La Justicia, sin duda, es la que debe cargar sobre sus espaldas con la tarea de esclarecer aquellos hechos.

Pero el Congreso no puede desconocer que, por más voluntad que puedan poner los jueces federales Julián Ercolini y Daniel Petrone, los tiempos judiciales son lentos; habitualmente los jueces están sometidos a presiones y hay enormes dificultades para superar trabas burocráticas oficiales o para acceder a las rutas internacionales del dinero. Es natural que los diputados, cuando actúan, hagan política. Pero deberían hacer algo más: buscar pruebas críticas, aquí y en el exterior, que la Justicia tiene dificultades para obtener y apoyar aquella investigación.

fuente: La Nación.

Con total descaro. Honestidad brutal, que le dicen.

Ya a fines de abril y principios de mayo los analistas de La Nación habían advertido que poco se había de lograr por la vía judicial. Aquí se le adjudica a la lentitud de la justicia esa escasa esperanza. En realidad, de lo que se trata es de ocultar que, en el rebuscado tema de las coimas venezolanas, no hay delito.

En fin. En esta ocasión, una buena parte de los políticos opositores al gobierno no han caído en esa trampa.

Han tardado un año. Exactamente un año atrás, los resultados de las elecciones legislativas fueron utilizados por los medios del establishment para inventar la entelequia "la oposición", es decir, darle carácter de homogéneo a lo heterogéneo, y para "marcar la agenda" de los políticos no oficialistas, englobados todos en esa entelequia. Durante un año, todos los politicos no oficialistas se prestaron a ese juego y el resultado fue desastroso para los opositores: fue tan burdo que la opinión pública se dio cuenta del papel de forros que estos hombres y mujeres estaban cumpliendo. El novelón Redrado y el destrato a Mercedes Marcó del Pont fue, sin duda, el punto de inflexión a partir del cual los políticos más lúcidos llegaron a preguntarse con toda honestidad: ¿Qué estamos haciendo?

Todavía algunos siguen cayendo en las trampas que les tiende el establishment. Por ejemplo, Margarita Stolbizer dio el presente en esa lamentable reunión de la semana anterior organizada por Roberto Dromi y bendecida por Bergoglio. Lamentable, por cierto. Ricardo Alfonsín, al menos, mandó una carta de adhesión pero no prestó su humanidad a tan retrógrada reunión política.

Los diversos políticos opositores convergerán, naturalmente, hacia sus propias alianzas y bases programáticas para el 2011. Cuanto más rápido se liberen de las trampas que les tienden los medios del establishment, más se acercarán al pueblo, es decir, a los electores. Sólo los Macri necesitan de los medios, ya que sin ellos no son nada ni nadie, pero no los políticos de raza.

Este despegarse de los grandes medios por parte de buena parte de los políticos opositores es, pues, una buena noticia.


Alfredo Arri


Notas relacionadas en este blog:


28 de abril Medios y poder. El mensaje es claro: no negociar con venezuela.

6 de mayo. En la caida, Clarin se lleva puesto a cualquiera.

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domingo, 2 de mayo de 2010

Afiche que escracha a lo peor de lo peor.

Humor político.
Un nuevo afiche cobarde con escrache.
Las plumas que escriben por el chori y por la coca.

Tomé esta composición de humor gráfico del blog de Artemio López, Ramble Tamble. No sé su autor, pido disculpas por no mencionarlo expresamente, pero lo tomo con entera libertad. Los escrachados son los bloggers más destacados de la blogosfera Nac&Pop, los que, al igual que 6,7,8, en escasos meses o a lo sumo en un par de años, se han convertido en dolor de cabeza para la prensa canalla, para el establishment y, como tal, son objeto del vitupero gorila. ¿Con qué argumento?: con el del chori y la coca. Borges tenía razón: los gorilas no somos ni buenos ni malos, somos incorregibles.

Aquí va el afiche escrachador:


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jueves, 18 de marzo de 2010

El peronismo, los liberales, Cristina y el pueblo.


Leyendo los diarios.

El peronismo, los liberales argentinos,
Cristina y el pueblo.

El peronismo de antes,
el peronismo de ahora,

vistos por un extranjero.

Reproduzco aquí un artículo publicado en La Jornada de México, firmado por Jorge Steinsleger y que lleva el título de Argentina: esa mujer...

En el texto, el autor estampa un par de construcciones dignas de ser registradas. En una: "Los liberales argentinos llevan sesenta y cinco años recalentando el asado destinado a festejar la desaparición del mayor movimiento de masas de la historia argentina." Es lo que llamaría sin dudar una muy gráfica descripción de un sentimiento de impotencia -sin duda alguna surgida de la ignorancia- de nuestras élites conservadoras.

La otra no es del autor, sino de Vicente Lombardo Toledano, a quien cita: "Juan Domingo Perón cayó no por sus errores sino por sus aciertos. No por sus errores, sino por sus virtudes. Cayó porque defendía la soberanía de su país frente al extranjero, y porque no supo ser lo suficientemente consecuente con esa lucha".

La última parte de esta cita encierra una contradicción con lo que dictamina en las que la preceden, ya que no ser lo suficientemente consecuente con esa lucha puede ser tomado como un error y no un acierto, pero, de todos modos vale. La sentencia, que se usa hoy para caracterizar la furia antiK que desataron nuestros conservadores, ya era aplicable al fundador del movimiento, y seguramente a muchos más en esta dura, larga y trágica lucha sudamericana por la verdadera independencia.

Va el texto completo.

Argentina: esa mujer....

por José Steinsleger.
en La Jornada, de México. 18 marzo 2010

De uno en fondo, los liberales podrían dar una o varias vueltas a la línea ecuatorial. Algunos encandilan como el sol, otros transmiten su energía a millones de años-luz, y los más flotan a la deriva, en las nebulosas del cosmos social. Tesis: a mayor vuelo teórico orbital, menor posibilidad para aterrizar en la realidad real.

Veamos la coyuntura política argentina, donde el gobierno de Cristina Fernández ha impulsado varias medidas en beneficio de los sectores medios, jubilados, trabajadores y desocupados, a más de recuperar la soberanía política del Estado en las decisiones económicas. Se entiende, por tanto, la reacción de los poderes oligárquicos. ¿Y la de los sectores medios que junto con la izquierda autorreferencial les hacen coro?

No existe en Argentina un proceso revolucionario como el de Bolivia o Venezuela. Sin embargo, los medios y la oposición, que Fernández califica de "rejunte", imponen día tras día la agenda del día. Primer punto y final: destitución de la presidenta constitucional. ¡Esa mujer! Así nombraban a Eva Perón los liberales de la época (negándola), y así tituló el escritor Rodolfo Walsh un relato antológico de la literatura argentina.

Cristina no es Eva Perón. No obstante, el "rejunte" opositor concita igual odio clasista y racial. En 1952, cuando Evita agonizaba presa del mal que el recatado periodismo de la época llamaba "incurable", aparecieron en los barrios lindos de Buenos Aires grafitos que decían "¡Viva el cáncer!" Exabrupto del odio que los expertos en ética y moral y los profesores del proletariado pasaron por alto.

Un entendido en merengues ideológicos preguntaría ¿qué hacer? Un país culto, alfabetizado, blanquito, atiborrado de liberales talentosos y superrevolucionarios, y válgame Dios… ¡cautivo del peronismo desde 1945! En efecto: los liberales argentinos llevan 65 años recalentando el asado destinado a festejar la desaparición del mayor movimiento de masas de la historia argentina.

Optimismo no les falta. El problema es que si Perón decía que para un peronista no hay nada mejor que otro peronista, las clases medias, atizadas por la gran burguesía, están convencidas de que el mejor peronista es el peronista muerto. De modo que la noción de democracia defendida por la mitad más uno de los argentinos, colisiona con el resto de la sociedad.

Con todo, el peronismo también supo de derrotas. En 1983 ("desaparecidos" mediante), Raúl Afonsín alcanzó la presidencia con un porcentaje importante de votos peronistas, y convocó a "todos los argentinos de buena voluntad". Ahora bien: en política, el genérico "todos" sólo se entiende en Suiza o Dinamarca.

Los golpistas del mercado acorralaron a Alfonsín, y Carlos Menem, profeta de la "revolución productiva", ganó las elecciones en 1989. Poco después, los gauchos del Consenso de Washington operaban tras bambalinas. En 2001, Argentina estaba en el hoyo: incautación masiva de cuentas corrientes, congelación de fondos, 300 por ciento de devaluación, y total desmantelamiento del sector productivo nacional.

Frente al caos, el futurismo liberal propuso que se vayan "todos", y los acordes de las ollas de teflón armonizaron con las de aluminio barato. Pero el pueblo (¡ups! excuse me, la gente…) se preguntó quiénes debían encabezar la retirada, pues por algo había que empezar. Hubo consenso: Menem & asociados al cadalso.

Luego, a medida que la clase media recuperaba su poder adquisitivo y se ponía al día con los sicoanalistas (gobierno de Néstor Kirchner), volvió a oír el canto de sirena del modelo económico que había trastornado sus facultades. Y la semana pasada, el "rejunte" consiguió la mayoría en el Senado. Sainete que el periódico Página 12 resumió en primera plana: "Menem y 36 más".

Si a la izquierda de Cristina sólo están los tigres de la revolución ciberespacial, a la derecha hay mucho más: los clones rioplatenses del hondureño Micheletti, el colombiano Uribe Vélez y el chileno Piñera, los socios de la mafia cubana de Miami, el grupo mediático español Prisa, y los inquilinos de la Casa Negra.

¿Complicado? A no azotarse, que el mundo cambió algo después de la toma del Palacio de Invierno. Y porque desde 1810, como en toda América hispana, la Buenos Aires aldeana ya debatía acerca de lo que debe entenderse por autonomía, emancipación, soberanía, independencia y democracia.

En 1955, el político y pensador mexicano Vicente Lombardo Toledano (1894-1968), escribió: "Juan Domingo Perón cayó no por sus errores sino por sus aciertos. No por sus errores, sino por sus virtudes. Cayó porque defendía la soberanía de su país frente al extranjero, y porque no supo ser lo suficientemente consecuente con esa lucha".

Frente a lo que los liberales argentinos se rehúsan a ver (y Wikipedia no lo explica), resumimos: la vida republicana de nuestros pueblos muestra con claridad las consecuencias de aliarse con la derecha, para salir en la foto. Pues al fin de cuentas, todas estas broncas siempre han girado en torno a un eje político similar al argentino: patria o antipatria. Sólo que hoy, con mujeres conscientes incluidas.

fuente: La Jornada


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martes, 16 de marzo de 2010

La última de Abel Posse (hasta ahora)


Filosofía política. Interpretación histórica. Catarsis cívica.


Salió el último texto de Abel Posse.

Salió el último texto de Abel Posse!!!!

Abel Posse, como es fama, carece de filtro. Lo suyo no es la diplomacia (salvo cómodas excepciones, claro), ni siquiera es la política. Lo de Abel Posse es el reflexionar, el escribir y el decir lo que piensa, sin tapujo alguno. O como rezaba uno de los ripios preparatorios de alguna vieja poesía chusca, sin pudor ni disimulo.

Como sea, hoy despachó una de esos textos que Posse escribe a sabiendas de que en La Nación hallará la pizarra donde colgar el papel. Y así fue. Claro que La Nación, si bien publicó en la entrada correspondiente el título original: "¿Cuando se jodió la Argentina?", en la portada de la versión on line, en la portada se despachó con un más tolerable: "¿Cuándo quebró la Argentina?".

Más allá de esta mojigatería de lanacion.com, el texto está. La pregunta que sirve de título al texto delata el contenido del mismo: Argentina está hecha mierda, ¿cuándo fue que se hizo mierda?

En esencia, es otro de los tantos textos nostálgicos de la Argentina del Centenario, una Argentina mítica que jamás existió, al menos en las melifluas formas que imaginan los nostálgicos que, para colmo de males, ni siquiera conocieron sino a través de referencias malamente nostálgicas. Ya todo el mundo conoce aquello de que no hay nostalgia peor que la nostalgia de segunda mano.

En fin: Abel Posse puro. De todos modos, recojo uno de los párrafos que, para quienes estamos formados en las antípodas ideológicas del escritor, o sea para quienes tenemos una formación de izquierdas, no deja de ser digno de registrarse. Los dictámenes de Posse van de uno a otro de los personajes que inventa en su texto para exponer las andanadas catárticas. Con la voz de uno de ellos, Posse argumenta (las negritas las coloqué yo):

Si Perón no inventaba un remedo de odio clasista antioligárquico, a la Argentina se la tragaba el Comintern, el comunismo internacional. En realidad nunca le agradecieron a Perón haberlos salvado del opio comunista, y encima a la cubana: marxismo sudaca con fondo incesante de Guantanamera. Perón hizo algo inédito, les robó a los marxistas el pueblo y les dejó la cáscara de intelectuales resentidos perorando en las pizzerías de Corrientes y en el café La Paz. Fue magistral, les robó "el relato" con el pueblo puesto

fuente: Posse, Abel: ¿Cuándo se jodió la Argentina?

Por supuesto que la invención de una imitación herbívora del odio clasista que el personaje de Posse le atribuye a Perón, registrando en la voz de ficción la voz arquetípica del gorila que odia desde hace setenta años, es imposible de sostener fuera del recurso ficcional.

Sí está en discusión, y lo estará por mucho tiempo aún, si la invención de Perón, el peronismo, fue motivada para sustituir un odio de clases por otro menos peligroso, o si ese odio étnico-clasista fue, simplemente, algo así como los daños colaterales de una política de conciliación de clases, con una clara visión industrialista, nacionalista, popular y, aunque no guste a muchos, movida por una concepción humanista de la vida social, del Estado.

Pero, en su esencia, el concepto que está en la lamentación possiana vale. Hay, en efecto, una incomprensible ingratitud (por llamar de alguna manera a esa obcecación antiperonista), de nuestras clases privilegiadas tradicionales -ésas mismas que tienen nostalgias de la Argentina del Centenario- hacia el papel histórico del peronismo, incluidas todas sus versiones, aun la actual vigente.

En fin: cosas con las que uno se topa a raíz de esa manía de leer diarios más que centenarios. No deja de ser un ejercicio placentero. Efectos colaterales de la curiosidad intelectual.

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miércoles, 10 de febrero de 2010

El aviso de D'Elía.


Bitácora del ciudadano de a pie.

Luis D'Elía hace públicas sus preocupaciones.

En una intervención en el programa radial del que participa Luis D'Elía, que el lector de este blog podrá enlazar a la versión desgrabada en el blog del propio dirigente social, se envía un mensaje al gobierno que debería ser tomado en consideración por la ciudadanía. Y por el poder político, claro.

En términos generales, a la manera de resumen de ese editorial, se puede afirmar que el encendido de una luz de alerta realizado por D'Elía refleja el estado de ánimo de las bases más castigadas de la patria quienes se encuentran en estado de deliberación a raíz de dos factores bien marcados.

El primero de esos factores es la forma en que se distribuyen los planes Argentina trabaja. La denuncia de D'Elía viene a sumarse a las demandas que los movimientos sociales ya han manifestado públicamente en varias ocasiones, acampando en la 9 de Julio. La acusación es directa: se reparten los planes Argentina trabaja con un criterio único: beneficiar la relación de los intendentes pejotistas con sus propias bases. En la acusación de D'Elía se dice expresamente:

“...se está entregando mansamente toda esta estructura a un sistema político que -buena parte de ese sistema- está urdiendo la traición a Néstor Kirchner; se esta alimentando a tipos que lo van a traicionar. “


Luego expresa, sin tapujo alguno, la crítica política al kirchnerismo:

Yo estoy de acuerdo con que él [Néstor Kirchner] presida el PJ; y estoy de acuerdo con que solidifique su relación con la CGT que. además- ha hecho mucho y muy bien- Ahora: no estoy de acuerdo con que sea el PJ la única polea de transmisión con la sociedad. Es un error.

Si acá no participan los partidos de centroizquierda, los radicales K, los sectores leales de la CTA, los movimientos sociales, los intelectuales de Carta Abierta, los organismos de DDHH; si no hay una conducción colectiva al cual todos reconocemos como jefe a Kirchner; si esto no pasa, realmente estamos conspirando contra este magnífico proyecto nacional y popular que los Kirchner llevan adelante.

(...)

Los movimientos sociales, unidos y organizados, podemos ser a este gobierno lo que los obreros industriales fueron a Perón.

El 60% de la clase obrera esta afuera de la CGT y la CTA y hoy es víctima del trabajo en negro, de la precarización laboral, de los contratos basura. Es necesario recrear nuevos instrumentos institucionales de representación de la clase.

fuente: Luis D'Elía Clarin blogs.

Tal es el planteo político. Lo demás es parte de la retórica de Luis D'Elía (“Tómenlo como un aviso; el que avisa no traiciona”. “Si esto no cambia, en marzo va a haber setenta mil tipos en la calle”) que es, por supuesto, la que toman los medios del establishment para amplificar la noticia, despojándola de contenido.

El segundo factor que modificó el estado de ánimo de los sectores sociales más castigados, precisamente aquellos que se encuentran representados en los movimientos sociales, es el aumento desmedido de los precios de los alimentos básicos, que se siente con marcada fuerza en todos los sectores, pero mucho más entre los excluidos del sistema.

Esta señal de alerta que da Luis D'Elía puede interpretarse de muchos modos. Tal vez lo más prudente es limitarse a lo obvio: si toda la parafernalia kirchnerista tuviese como único objeto el de contener a los movimientos sociales que hicieron notar su existencia en el 2001, entonces esa contención está haciendo agua. ¿Por qué? Por los eternos vicios de clientelismo en el suburbano bonaerense, que no sólo no se combaten sino que se engordan desde el poder. Por la incapacidad demostrada por el gobierno para incluir a los excluidos más allá del empleo formal, cuyo crecimiento no va en correspondencia con las necesidades de las masas más humildes. Por la miopía política que le impide salir a los Kirchner del Aparatik.

Hay otras interpretaciones posibles de este aviso de Luis D'Elía, pero, por ahora, las dejaré de lado.

Si Néstor Kirchner sobrevive a su traspié de salud en los términos que son esperables y no en los términos en los que pronostica Morales Solá, le urgirá la tarea de resolver esta cuestión estratégica. Que es la de siempre: no regalar el Aparatik al establishment ansioso de meter allí a Reutemann, pero al mismo tiempo no replegarse en ese Aparatik. Se termina en una fortaleza de intramuros en las cuales -lo enseña la Historia- siempre tendrá una quinta columna.

Existe un PJ, que es la presa codiciada de la derecha, y a la conducción de la cual Néstor Kirchner asumirá en días. Pero existe un Frente para la Victoria, o debería existir un Frente para la Consolidación, un Frente para la Profundización, en el que converjan todas las fuerzas que adhieren al proyecto kirchnerista, con reglas claras, estrategias coherentes y tácticas militantes. Es ésta la fuerza que puede sostener al modelo, no el Aparato.

Por otro lado, la permanente palabra de Cristina Fernández, en una continua campaña de esclarecimiento del modelo, al propio tiempo que un continuo desenmascaramiento de las intentonas de la derecha mediática, es útil. Pero están dirigidas a una clase media que no la oye, ni la oirá. La realidad no se agota en el escenario mediático. La realidad social que se desarrolla en la base de la estructura social, en las capas más castigadas del modelo -capitalista al fin- no aparece en la tele y no se debate en la tele. Y, lo más importante de todo, no se resuelve en la tele.

Los comandos encerrados en un fuerte terminan mal. Son vulnerables al sitio. Es tan viejo como el mundo. Hasta un cuatro de copas como Martín Pérez Redrado puede hacer daño en tales condiciones. En un comando que se encuentre en el mismo centro del escenario político, articulado, con bases sociales fuertes y activas, un Redrado no llega ni a la esquina de su casa, si se me permite la metáfora poco afortunada pero muy ilustrativa.

Los medios tomarán el aviso de D'Elía y para seguir cavando la gobernabilidad durante días. Eso está claro. Pero más allá de la cháchara mediática que provocará, el ciudadano común debería reflexionar sobre estos temas planteados por Luis D'Elía. La memoria de diciembre de 2001 está fresca. Al menos entre los más castigados del capitalismo salvaje.


Alfredo Arri

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viernes, 5 de febrero de 2010

Sobre Cristina y sus más recientes críticos.

Bitácora del ciudadano de a pie.

Mañana podré referenciarme otra vez.
Una crítica a un editorial de Carlos Gabetta.

Este ciudadano de a pie es lector consecuente de varias publicaciones periódicas, entre ellas Le Monde Diplomatique. Y lector consecuente, además, del responsable para la edición local, Carlos Gabetta. Pero en esta ocasión debo ser crítico de su editorial para el número de febrero, el último hasta hoy.

La crítica que Carlos Gabetta hace en ese texto al gobierno de Cristina Fernández no está desacertada en líneas generales, pero la considero, al menos, injusta. Y explico el porqué.

La primera mitad de su texto la utiliza Carlos Gabetta para autoreferenciarse, algo que es habitual en él. Pero, en general, los lectores somos piadosos con este tipo de manifestaciones de vanidad de nuestros autores favoritos y pasamos por alto tales muestras de vanidad.

En esa primera mitad del texto, pues, Carlos Gabetta da un inventario de citas propias sobre Cristina Fernández desde antes de que asumiera la presidencia. Citas que le permiten afirmar, ahora, a Carlos Gabetta, que las proposiciones de Cristina Fernández eran lúcidas. Pero en la segunda parte de su texto, que subtitula Terapia fallida, Gabetta dice que:

Superada ya la mitad de su mandato, es evidente que CF se ha apartado casi por completo de sus lúcidas proposiciones electorales. Aunque se trata de un ejercicio habitual entre políticos profesionales, lo que sorprende en CF es que su discurso, sus proposiciones y su estilo de campaña no fueron precisamente los habituales.

(…)

Tenía un buen diagnóstico, pero viene equivocándose con la terapia.

Da luego algunos ejemplos para ilustrar su afirmación:

Algunos ejemplos: en la cumbre de su popularidad y con mayoría en ambas cámaras, en lugar de presentar un proyecto de reforma fiscal integral (que incluyese, por ejemplo, a las finanzas), CF dictó la resolución 125, que le valió una derrota legislativa y el principio de su aislamiento.

(…)

Respecto a la deuda externa... en lugar de seguir el ejemplo de Correa, que ordenó una auditoría internacional sobre la deuda ecuatoriana para desarmar a los argumentos de su oposición; o de exponer claramente ante la sociedad la situación, sus propósitos y los planes para llevarlos a cabo, CF manejó el tema a los ponchazos.

(…)

Más de lo mismo con el caso de Aerolíneas Argentinas. Un problema en el que a este gobierno no le cabe ninguna responsabilidad; una renacionalización necesaria y apoyada por la sociedad se le está convirtiendo en otra losa política. El gobierno instaló allí una corte de favoritos, de dudosa competencia, que comienza a ser objeto de graves acusaciones y hace cosas como fletar aviones para asistir a partidos de fútbol en el extranjero.

(…)

Son ejemplos que podrían multiplicarse....


Como se ve, la enumeración de ejemplos para demostrar los errores de Cristina no es frondosa. Pero, vale para el análisis. Lo que más sorprende de la nota editorial de Carlos Gabetta es, sin embargo, este extraño cierre:

...¡qué no darían Lula, Bachelet y el frente amplio uruguayo por tener enfrente una oposición de derecha como la argentina! Pero, en lugar de armar una alternativa plural de izquierda, una fuerza propia, CF ha optado por la táctica de reflotar a las derechas; dotarse de un enemigo, de un cuco en el que ya nadie creía.

Así y como están las cosas, la alternativa progresista tendrá que esperar.

fuente: Carlos Gabetta, La deriva de Cristina Fernández, Le Monde Diplomatique, febrero 2010, pg. 3

Voy a comenzar por el final: La exclamación de Carlos Gabetta provoca una sospecha: ¿Conoce Gabetta a nuestra derecha? Uno debe presumir que sí. Pero la exclamación también permite la duda al respecto. Nuestra derecha es -estoy convencido de ello- una de las más lúcidas del continente. Tanto, que no pudiendo ganar nunca una elección; es decir, que por no lograr nunca el fervor popular, se ha pasado toda la historia política de los últimos ciento treinta años dándole al fraude electoral primero, al golpe militar después, y a la apropiación de una buena parte de un partido nacionalista popular como es el peronismo al final. Es más, algunos ortodoxos de una izquierda dura, y dada la condición de militar nacionalista del mismísimo Perón, y dada la altura del siglo XX en que parió el movimiento, el propio peronismo es una invención diabólica de la derecha. Pero dejando de lado esta última tesis, en eterno debate, el hecho cierto y concreto es que nuestra derecha política se ha servido del peronismo para gobernar en tiempos de democracia.

Tuvimos un Carlos Saúl Menem, recuerde usted, peronista folclórico y entrador entregado de pies y manos al neoliberalismo y al consenso de Washington. Fenómeno éste que el peronismo tomó con toda naturalidad en su momento, dado que el parto del bebé Menem nació en medio de las reverberaciones de la Caída del Muro . Y tenemos hoy, recuerde usted, varias ramas derechosas del justicialismo disputando el partido, el poder: las huestes del siempre listo boy scout Eduardo Duhalde por un lado, y un empresario colombiano-argentino admirador de don Sebastián Piñera, Francisco De Narvéz, que se planta en un programa de televisión -esta misma semana- ante un entrevistador complaciente, para convencer a las masas peronistas de que él es uno de los suyos. Y hasta un Mauricio Macri se quiere mostrar como tal cada vez que se pone la camiseta de Boca después de comprar picanas portátiles y jugar al fascismo con disfraz de Fredie Mercury. Y aun durante la dictadura más sangrienta no faltaron miembros de la junta que pretendieron armar, por ejemplo, la rama masserista del peronismo.

Es que a la derecha argentina le sucede exactamente lo mismo que a la izquierda argentina: el pueblo es caprichoso y tiene ese berretín del peronismo, ¿vistes?

Así, no es nada raro que, guiados por idéntica estrategia que la de la derecha, la izquierda también pretenda copar el partido de los trabajadores, orgánicamente articulado por el sindicalismo peronista, columna vertebral del movimiento justicialista. Esto es Argentina. El hecho maldito del mundo burgués (la frase más contundente y ambigua que se ha inventado para caracterizar al peronismo), existe.

La consigna de aquellos setentistas: el peronismo será revolucionario o no será nada -sentencia que comparto- es reflejo de esa estrategia por el lado de la izquierda. Por el lado de la derecha, los ejemplos son tantos y tan variopintos que sería aburrido exponer un inventario. Basten los ya mencionados Eduardo Duhalde y Francisco De Narváez, para la coyuntura de hoy.

Pero, hasta hoy, la realidad argentina es que el peronismo no es, ni revolucionario, ni ultraconservador. Es nuestra versión criolla de una democracia cristiana más o menos corporativista, marcadamente humanista, moderadamente audaz y decididamente contenedora de los humildes. Y la realidad argentina sigue siendo -hasta hoy- que el peronismo es el único partido con fortísimo arraigo popular. La ecuación arraigo popular=justicialismo da como resultado un factor poderoso en la política argentina que se llama -poco académica pero muy gráficamente- Aparato. La política argentina pasa por el Aparato y esta realidad es tan singular que impide cualquier análisis de laboratorio, teniendo por tal a los análisis que se realizan a partir de universalidades que, de tan abarcadoras, nihilizan toda singularidad. Y el peronismo es nuestra singularidad nacional.

Así las cosas, un proyecto progresista, o reformista, tibiamente audaz, se topará, no sólo con la derecha que la va de independiente y por afuera del Aparato, sino además con la derecha entretejida en el Aparato. La expresión de Carlos Gabetta -que comparto, por otra parte- de construir una fuerza propia, una alternativa plural de izquierda, no puede ser separada -hoy- de esa realidad mencionada más arriba. Esa alternativa se construye con el Aparato y dentro del Aparato, para afuera. El que cede el Aparato, pierde. Por supuesto, la estrategia es la misma de siempre: desplazar del Aparato a las fuerzas que se oponen. Que es lo que trata de hacer ahora la derecha y sus patas peronistas, dicho sea nuevamente.

La construcción de un frente amplio de izquierdas al modo uruguayo es un objetivo digno de ser puesto como tal por las fuerzas progresistas de la Argentina, pero, tal como lo reconoce Gabetta al cerrar su artículo, esa alternativa progresista tendrá que esperar. ¿Veinte años, como el FA? Pues en este caso no corre la gardeliana sentencia de que veinte años no es nada.

Por lo pronto, lo que tenemos ahora es un gobierno peronista. Ni Cristina Fernández, ni Néstor Kirchner abandonarán jamás el partido en el cual desarrollaron toda su actividad militante, ni nunca han manifestado querer hacerlo. Tenemos un gobierno peronista que, en la coyuntura internacional y regional, adoptó y adopta muchas de las políticas que desde el progresismo aspiramos. Que aspiramos siempre de una perspectiva de socialdemocracia audaz que, dadas las circunstancias históricas propias de nuestro país, es a lo único a lo que podemos aspirar en términos de objetivos realizables una vez desechada la violencia. Y tenemos un gobierno peronista que, en la coyuntura internacional y regional es una suerte de coraza contra la gran movida restauradora que, al modo de la Santa Alianza europea de principios del siglo XIX, atenta contra lo poco, poquísimo conquistado en estos malhadados países del Sur.

Fueron Cristina, Lula y Bachelet, entre otros, quienes fueron a ponerle el cuerpo a Bolivia cuando el imperio se lanzó contra Evo. Eso no es un dato menor. Eso es progresismo de hecho. Progresismo combatiente, militante. Fueron Cristina, Lula y el diplomático chileno Insulza quienes fueron a ponerle el cuerpo al golpismo hondureño, desmontando la farsa mediática sostenida desde la CNN. Eso es militancia progresista. Fue Cristina quien fue a Nueva York a enrostrarles a los popes del consenso de Washington: piensen en un plan B porque esto se les fue al carajo. Fueron Cristina y Lula quienes metieron a la OIT en el G20. Fueron Lula y Cristina quienes les hicieron borrar eso de la flexibilización laboral a los líderes del primer mundo en una declaración final. Todo eso es militancia progresista.

¿Quién puede imaginar a un Sebastián Piñera o a un Francisco De Narváez corriendo a ponerle el cuerpo a la Bolivia de Evo contra un intento golpista lanzado desde el Imperio? ¡Vamos, gente, seamos realistas!

¿Fue un error de Cristina no presentar un proyecto de reforma fiscal progresivo en la cima de la popularidad, con ambas cámaras en mayoría? ¿Quién lo dice? Si una resolución aduanera que tocaba el bolsillo de pools sojeros que venían obteniendo rentas extraordinarias, pero guarangamente extraordinarias, produjo lo que produjo en el 2008, ¿qué no habría producido entonces una reforma fiscal profunda si se hubiese presentado a consideración del Congreso?

Carlos Gabetta no conoce, evidentemente, el anecdotario nacional. Sin ir demasiado lejos: tenemos la denuncia del arrepentido Hernán Arbizu por lavado de dinero, fuga de divisas y evasión fiscal. No hay medio de comunicación que no tenga la documentación aportada por el denunciante, en la causa, fotocopiada y distribuida subrepticiamente. Ayer dijo un periodista radial, especializado en economía, al entrevistar al propio Arbizu: Tengo la copia de la lista aquí. Es para caerse de espaldas. Su lectura al aire llevaría meses. Y a esta anécdota -que no es menor- hay que sumar el reproche de Cristina Fernández a un periodista que en rueda de prensa le preguntó por una compra de dos millones de dólares que hizo Néstor Kirchner: Es un problema de vivir en blanco en la Argentina.

Una reforma fiscal profunda y de verdad es algo así como declarar la guerra contra todos: empresas, medios, políticos, periodistas, artistas y hasta simples heladeros de barrio. ¿Por qué no se propone a nivel internacional, por ejemplo, el cierre definitivo de los paraísos fiscales? Por la misma razón: es declarar la guerra contra todo el poder económico. La política es el arte de lo posible, bueno es recordarlo. Hay medidas que para imponerlas requieren una revolución, o un terremoto económico seguido de un tsunami social. No se dan estos factores en Argentina hoy.

Lo de Aerolíneas Argentinas no merece ni siquiera consideración de ser rebatido. Ese tipo de mención de desprolijidades, de las que Gabetta se hace eco, forman parte del folclore gorila nacional. ¿Quién determina que en Aerolíneas hay una corte de favoritos de dudosa competencia? ¿A quién le iban a dar la aerolínea? ¿A Sebastián Piñera? ¿A la Coalición Cívica? ¿A Mauricio Macri?

Y por último está el tema de la deuda externa y el ejemplo de Rafael Correa. Aquí podría haber hasta mala fe por parte del editorialista. La quita obtenida por Correa ni se compara -en términos absolutos- a la quita obtenida en su momento por Néstor Kirchner. Ahora Cristina quiere liquidar el resto de la deuda para quitar la calificación de default e ingresar al mercado de capitales. ¿A quién le iba a plantear esa necesidad en medio de un Congreso en el que está en minoría y muchos de cuyos componentes tienen una sola manía táctica: boicotear todo lo que haga el Gobierno de Cristina porque sí, porque es Cristina, mientras que el resto de esa oposición sólo quiere que Argentina regrese al fondo vía capítulo IV, o sea que viaje el ministro de economía con el frasco de vaselina en la mano?

Gobernar Argentina no es una tarea fácil para quien se ha decidido pararse de manos frente al poder real Es muy difícil, precisamente porque nuestra derecha es feroz, cerril, vengativa, malévola, destructiva, antinacional y malévolamente inteligente. Nuestros liberales históricos fueron alumnos dilectos de la escuela diplomática inglesa. Muy malignos y muy inteligentes. La perversidad absoluta. Sus herederos que del liberalismo decimonónico se pasaron -apenas vieron un obrero con el puño levantado- a la derecha más sanguinaria, heredaron todas esas mañas. Y Cristina demostró, una y otra vez, aguantando todas las andanadas de los lapidarios de turno, que estos tipos son tantos y tan variados que ni se pueden contar, que tiene el coraje que nadie tuvo en esta patria nuestra, desde hace muchas décadas.

En resumen: la posición de Gabetta en este ocasión despierta una sospecha: la del oportunista. Que podría traducirse en este pensamiento vulgar: Al kirchnerismo se le viene la noche y yo me abro. Así, dentro de unos meses podré autorreferenciarme otra vez. En fin. Sospecha. O, en el más piadoso de los casos, la presunción de que el arbolito ideológico le impide ver el bosque.


Alfredo Arri.

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