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domingo, 14 de noviembre de 2010

La semana política. Domingo 14/11/10

Bitácora del ciudadano de a pie. La semana política. domingo 14/11/10


"Si no denunciábamos, perdíamos la votación"

¡Qué embole, padre!


Lo que este ciudadano de a pie ha léido, visto y óido durante la semana que ayer finalizó, le permite hacer un comentario escueto, que alcanza para caracterizar la política nacional en estos días que corren. El comentario es el siguiente: La política nacional se ha caracterizado, esta semana que transcurrió, por la utilización -¡otra vez!- del recurso de la "novela Sadous" por parte de Clarín. Culebrón intrascendente destinado a entretener a todo el pelotudaje nacional que pulula por estas pampas argentas. Y, por supuesto, Magnetto que da la señal y todos los patitos se ponen en fila. Elisa Carrió a la cabeza.

Están derrotados, es verdad. Y son inofensivos, también es verdad. Pero son muy molestos. La Negra dice que son una caterva de hijos de puta, pero la Negra no tienen filtro en ciertasa cuestiones (sobre todo en las de género).

No se puede comentar mucho más. Con este culebrón que lleva la marca Magnetto en el orillo estarán una semana más, y eso es todo lo que la oposición tiene para ofrecer. Tengo para mí que la semana que se inicia les resultará menos ruidosa (menos favorable para ellos) que la que pasó, ya que la presencia de Cristina Fernández en el país podrá ayudar a poner las cosas en su lugar, aunque más no sea que por la vía del contraste: En efecto: LA CUALIDADES MORALES, DE INSTITUCIONALIDAD, INTELECTUALES Y AUN PERSONALES DE CRISTINA FERNANDEZ ESTÁN TAN POR ENCIMA DE LAS DE CUALQUIERA DE LOS POLÍTICOS DE LA OPOSICIÓN QUE -FRANCAMENTE- ES UNA SUPERIORIDAD QUE APABULLA.

Los tipos parecen no darse cuenta, pero cada nueva aparición pública de cada opositor no le suma, sino que le resta. El grotesco, el ridículo, la limitación intelectual, el desequilibrio emocional, el patetismo en el político es algo que el ciudadano siente a nivel de piel. No se puede creer, sinceramente, que tengamos dirigentes políticos como Mauricio Macri. O como Ricardo Alfonsín. O como Lole Reutemann. O como Elisa Carrió. O como Patricia Bullrich. O como Claudio Lozano. O como Fernando Ezequiel Solanas. Y siguen las firmas. Ignorantes, ramplones, oportunistas, desequilibrados emocionales, híperlaxos, resentidos, odiadores. "Si no denunciábamos, perdíamos la votación", dijo sin ponerse colarada Patricia Bullrich, dejando una muestra acabada de estupidez operativa.

Todas estas maniobras destituyentes (las más peligrosas fueron las de julio de 2008 y la de enero de 2010) no tienen hoy posibilidades de éxito y son expresiones, en realidad, de una debilidad creciente de la oposición. Así que, aquellos que hagan de la militancia un credo, tendrán que moverse en estos días. Para nosotros, los simples observadores de a pie de todo esto, será un embole. Ya sabemos cómo seguirá y en qué terminará. Un verdadero embole.


Alfredo Arri.


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domingo, 24 de octubre de 2010

La semana política. Domingo 24/10/2010.

Bitácora del ciudadano de a pie.

El insoportable aprovechamiento político
del crimen de Mariano Ferreyra.



Esta semana que acaba de finalizar quedará signada por el crimen político. Una patota de formato demodé (¿patéticamente "clásica"?), a las órdenes de la derecha más ortodoxa del sindicalismo que, al decir de Juan Belén, está en lucha contra la "zurda loca de la Cuarta Internacional"; una patota formateada en la guerra fría, pues, salió ahora, en 2010, a cargarse un par de "zurdos de mierda." ¿A quién se le ocurrió esta remake de los setenta duros, ejecutada por una banda grotesca -aunque de todos modos letal- formada por barras bravas y otras yerbas de ésas que crecen a las veras del poder sindical ortodoxo? Nunca se sabrá, por supuesto. Aparecerá el ejecutor del crimen; tal vez el jefe de la avanzadilla; pero el nombre de quien ordenó Che, negro, mandá una barrita a reventar a los trotskos, eso no se sabrá jamás.

A ese anónimo e huidizo instigador, el folklore popular le pondrá nombre y apellido. Que podrán ser más de uno. Vos ves. Vo' ve'

La reacción unánime de las personas decentes, pertenezcan a la clase social que pertenezcan, militen donde militen, ha sido clamar por una resolución rápida y completa de este crimen. ¿Por qué? La razón es simple: si no se aborta rápidamente al monstruo que este crimen podría gestar, habrá más crímenes. El asesinato de Mariano Ferreyra ha sido y es aprovechado con eficacia mediática por la otra parte de la sociedad, o sea las personas sin decencia alguna. Al establishment que está rabioso por la persistencia de este gobierno que tanto los jode, este tipo de dramas le paga. Y le paga bien.

La muletilla mediática que imponen los crispados periodistas del sistema es simple: ¿Vieron? Así no se puede gobernar. Tanto confrontar, que al final se produce la violencia. No, no es un chiste. Así lo dijo, textualmente, joaquín morales solá, fanático y excesivo como pocos pendolistas tiene el sistema, escribió hoy: "A Mariano Ferreyra lo mataron las palabras de un país inútilmente fanático y excesivo." "las palabras siempre les abren las puertas a los hechos." (fuente: La Nación.)

¡Pero qué hijo de puta, por Dios! A Mariano Ferreyra lo mató una patota formateada en los primeros años de 1970, reencarnada ahora andá a saber por quién, aunque todos sabemos para qué. Entre otras cosas, para que los hijos de puta escriban que la culpa de la muerte de Ferreyra es del gobierno nacional. Vilma Ripoll, Carlos Altamira y Joaquin Morales Solá, un sólo corazón.

¡Qué hijos de puta, por Dios!

No se me altere nadie con lo de "hijos de puta". Es una expresión castiza, elocuente y enfática. No alude a las madres de ninguno de estos personajes, señoras a las que no conozco ni deseo conocer. Por las dudas, ¿vistes?. Si no te gustan las expresiones que uso, mandá un enter y seguí tu camino. Hijo de puta. Acepción uno del DRAE: mala persona.

Malas personas. Mala gente. Mala entraña. Mucho más, por supuesto, que el pobre infeliz que gatilló al arma al tumulto.

Carlos Altamira, en entrevista con Gerardo Rozín dijo que Ferreyra vivió como quiso y que su corta vida fue más rica que la de cualquier cuatro de copas centenario. ¡Qué paradoja! El científico Altamira repitiendo lugares comunes, y de los más pelotudos. ¡Forro: el asesinato de un chico de veintitrés años es un drama personal, una pérdida incalculable! Pero claro, Altamira sigue a Marx quien, como Schpenhauer a su modo y otros en otros diversos modos, definen la muerte del individuo como la reafirmación de la especie. Ferreyra murió para que vivan los Ferreyra. Todo bien, muy filosófico. Pero andá a contárselo a los afectos de Mariano Ferreyra, ¡gil!

Alguien dijo una vez, no recuerdo quién aunque tengo conciencia de que fue un notable de las letras, que la izquierda carece de ternura. Un poco de razón tiene el inventor de ese dictamen.

La culpa la tiene la presidenta, repetían los militantes de base apretados por las cámaras. Lo mismo que Vilma Ripoll y Joaquin Morales Solá. Eso sí, no deja nunca de producirse la enfermera cuando va a lo de Mirtha Legrand.


El Honorable Conrgreso de la Nación Argentina.

En el escenario parlamentario, la Caterva sigue su accionar palorruedístico. Esta vez con variantes grotescas: Proyecto Sur se suma a un proyecto, sale el dictamen favorable y luego Fernando Solanas sale a decir que lo madrugó el oficialismo. No sé lo que firmé. Era lo único que le faltaba a la Caterva. Ya saldrá Victoria Donda a dar las explicaciones del caso.

El diputado Alfonsín protagonizó un episodio de iracundia con un movilero de 678. Rasgos autoritarios, mal manejo de la ironía. Puntos para abajo. Hablando de iracundos, Elisa Carrió está desaparecida de la vida pública en estos días. ¡Uh, Dios, cuándo vuelva!... La diputada Silvana Giúdice me sigue pareciendo tierna, qué quieren que les diga. Es tan formalita que ni siquiera tiene un twitter.

El honorable Congreso de la Nación Argentina me aburre. Espero que en las elecciones del año próximo se pueda revertir la correlación de fuerzas que existe hoy, la que no conduce a nada más que al palorruedismo crónico.

Chau, hasta el próximo domingo.

Alfredo Arri

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domingo, 10 de octubre de 2010

Chismes faranduleros. Karina Rabolini, Juliana Awada, Agustina Ayllón.

Apostillas. El observador primario. Faranduleras. Politudeces


Karina Rabolini sería muy
buena contenedora como amiga.



Leo en la nota de análisis político que hoy publicó Horacio Verbitsky en Pagina/12 (muy curiosa nota por cierto), la siguiente oración:

Karina Rabolini es un puente con la prometida de Macrì, Juliana Awada, como lo fue durante años con la esposa de Francisco De Narváez, la modelo Agustina Ayllón, quien recurría a ella cada vez que en una discusión terminaba magullada.

fuente. Scioli desatado, por Horacio Verbiysky.


Yo te cuento lo que leo por ahí. Después.... vo' ve', como decía don Quique que un amigo suyo decía. Vos ves.

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sábado, 25 de septiembre de 2010

Otra vez me la agarro con Tenembaum.

Bitácora del ciudadano de a pie.

¡Ea, don!: ¿A cuánto el kilo de vaca sagrada?

Los aspirantes a vacas sagradas no toleran ese aire de negrada que flota en el aire. ¿Enemigos, don Ernesto? ¡Y dale con las palabras gordas!


Escribió nuestro querido amigo Ernesto Tenemabaum en Veintitrés:

Cita:
Porque todo aquel que critica al Gobierno es igual de derechista, reaccionario y, por supuesto, cómplice de la dictadura, y mercenario, y gorila. Los liberales, los librepensadores, son más repudiados que la derecha. Con distinto nivel de virulencia, en estos tiempos, personas muy distintas han sufrido ataques similares. Entre ellos, Hermenegildo Sábat, Magdalena Ruiz Guiñazú, Julio César Strassera, Jorge Fontevecchia, Nik, Luis Majul, Antonio Gasalla, Lorena Maciel, la Tía Nelly, Mario Pergolini, Fernando Bravo, Claudio Lozano, María Laura Santillán, Nelson Castro, Beatriz Sarlo, Pablo Sirvén, Alejandro Borenzstein, Pepe Eliaschev, Alfredo Leuco, Reynaldo Sietecase, Víctor De Gennaro, Miguel Bonasso, Santo Biasatti, Eduardo Buzzi, Diego Bonadeo.

fuente: Veintitrés. Ernesto Tenembaum . Los enemigos.


Al leer esta parte del texto que don Ernesto Tenembaum publicó en Veintitrés (revista que ya no compro, como ya fue confesado por aquí), me acordé inmediatamente de Jorge Luis Borges cuando advierte que, en ciertas enumeraciones, la elección de los términos y su orden logran, a veces, que cada término contamine al de al lado.

En efecto, una enumeración de un colectivo en el cual figuran, por ejemplo, Alfredo Leuco, Luis Majul y Fernando Bravo junto a Hermenegildo Sábat o Antonio Gasalla o Beatriz Sarlo determina que el lector vea toda la serie contaminada de cambalache. Por supuesto, la intención contaminante de ciertos nombres sobre otros nombres es deliberada para el autor de la enumeración, en este caso Ernesto Tenembaum. La declarada intención del autor es demostrar que el efecto contaminante está determinado, no por la amañada o malévola elección de los miembros de la enumeración, sino por el efecto contaminador que el llamado oficialismo y sus barras bravas encaramadas en las llamadas redes sociales virtuales lanzan sobre todo aquél que opine distinto al gobierno. Todos estos personajes -que nada o poco tienen que ver entre sí- están emparejados por la inquina oficialista.

Craso error comete don Ernesto Tenembaum: no todos quienes se lanzan a opinar contra el gobierno provocan la réplica gurangosa de las tribunas más vehementes de la pasión nac&pop que -a falta de una más revolucionaria- provocan las figuras de Cristina y Néstor. ¿A quién le nacería de las vísceras mandar una andanada de insultos virtuales a Cecilia Pando, o a Mariano Grondona? Evidentemente a nadie que esté en sus cabales. Parafraseando a aquél ácido crítico de arte citado en alguna de sus notas por Rosa Montero, crítico quien luego de presenciar un estreno de una obra escribió esta "crítica": Anoche debutó en el Teatro de Cual la compañía de Fulano de Tal. ¡Para qué! ¿Insultar a las Cecilia Pando o a los Mariano Grondona? ¡Para qué! Eso dejémoslo para los comentaristas al pie de las notas de La Nación o Perfil, que son algo así como el vómito colectivo de la vulgaridad nacional. Uno es negro de patas en la fuente, ¿vio? No tilingo lector de La Nación o Perfil.

Ernesto Tenembaum no comprende (o si lo comprende se hace el que no) que nosotros, los negros que formamos parte de ese colectivo que somos de meter las patas en la fuente cuando nos aprieta el calor, estuvimos callados durante décadas. Callados porque estábamos imposibilitados de expresar nuestro repudio a lo mucho repudiable que aparece día a día en estos pagos sudamericanos. Y que ahora, que los medios técnicos de los que disponemos nos permiten hablar, opinar, escribir, decir. Y sobre todo criticar. Y más placentero aún: ejercer el placer de arrojar nuestras andanadas de boñiga sobre aquellos personajes que, canonizados por el stablishment, hace años que la van de vacas sagradas, cuando no son más que simples mortales.

Ernesto Tenembaum no comprende (o, si lo comprende, se hace el que no) que nosotros, los negros que formamos parte de ese colectivo que somos de meter las patas en la fuente cuando nos aprieta el calor, gozamos a rabiar ese poder inmenso de poder gritar a los cuatro vientos de que nunca hemos creido en las vacas sagradas y que ya es hora de regresar a su condición de humanos imperfectos a ciertos nombres canonizados por el stablishment.

Tenembaum: Entérese, amigo: el famoso dibujo de Hermenegildo Sábat en la que se ve una Presidenta con la boca cerrada por la fuerza, es para una inmensa cantidad de personas, le guste a usted o no, una muestra de gorilismo. Para colmo de males, de gorilismo oriental, o charrúa, que es el más tilingo de los gorilismos. (Hubo un tiempo en el cual mucho pelotudo oriental estaba convencido de que vivía en la Suiza sudaca).

Nadie en sus cabales podría menospreciar la categoría superior del canonizado artista uruguayo como tal, o sea, como artista y como uruguayo. Capo entre los todos los capos. Pero sus ideas políticas o sociales son las de un señor socialista a la violeta de 1910, de un señor cualquiera, sin gracejo alguno.. Deleitese usted, amigo lector, con la grabación de un reportaje que le hizo Eduardo Aliverti a don Sábat, y que salió al aire en junio de 2009 por radio nacional. Allí comprobará usted que este caballero oriental, eximio artista, es algo así como el buen burgués a quien todo lo popular le da un poquito de asquete. Un socialista a la violeta, I repeat, del mítico 1910.

¿Que mi juicio respecto a este artista en cuanto a ciudadano y no en cuanto a artista es audaz? ¿Que quién carajo soy yo para juzgar así a un pope? Podría ser. Pero como me quiero lo suficiente como para poder afirmarme sobre lo que he pensado con las herramientas del buen pensar, no tengo ningún prurito en repetir lo que ya dije de este señor talentoso: su dibujo con la Presidenta con la boca tapada por la fuerza fue la expresión de un gorila. O, a lo sumo, de un tilingo un poquito demodé. O, siendo más piadoso con él, un error nacido de la urgencia, y de la inercia de dibujar demasiadas bocas cerradas a la fuerza. Una cosa es ser talentoso y crear, y otra muy diferente entregar a hora lo que pide el jefe de redacción. Como fuere: la idea es prístina, o sea primitiva y simple: Hermenegildo Sábat no es ninguna vaca sagrada. Mucho menos opinando de política. En este campo, es algo así un despachante de aduanas que se distiende a la hora del vermout, o un tendero decente en la reunión de la comisión directiva de su club social..

Lo propio podría decirse de una Beatriz Sarlo, digamos, para seguir con las personalidades de la enumeración creada por Tenembaum. Beatriz Sarlo es una intelectual. No es una vaca sagrada, pero tampoco merece colocársela en un colectivo con el que debe compartir espacio con, por ejemplo, un Luis Majul. A nosotros, a los negros de las patas en la fuente, nos encanta hacerle notar a la intelectual de La Nación y Clarín sus cada vez más frecuentes contradicciones o sus cada vez menos raras falacias. Pero de ninguna manera la insultaríamos equiparándola a un Luis Majul.

La idea es esta, señor Tenembaum: No existen las vacas sagradas. Todo lo que las personas digan y escriban públicamente es suceptible de crítica por parte de cualquiera, incluyendo a los negros de mierda que tienen acceso a una PC. Crítica de la enjundiosa o de la otra. Así de simple. Afirmar que la crítica a Sábat por su desafortunado dibujo es una muestra de autoritarismo, es una opinión tan válida como la contraria, es decir, afirmar que la acusación de autoritarismo por una crítica a una expresión de una falsa vaca sagrada es una muestra de supina pelotudez. O si no le gustan las palabrotas, una muestra de incomodidad ante la insolencia del que se le plantó para decirle: Ea, hermano: eso que escribiste es una boludez.

Como fuere, los negros tenemos derecho a gritar a los cuatro vientos nuestras opiniones personales sobre cualquiera que públicamente se exprese. Las vacas sagradas no existen.

Voy a la lista de Tenembaum, y te digo qué es lo que yo pienso y opino (junto con muchos otros) de cada quien de esa lista.
Hermenegildo Sábat: un artista talentoso, un caballero oriental demodé; Magdalena Ruiz Guiñazú: una señora mayor, en el sentido borgeano de la expresión, con cero de credibilidad; Julio César Strassera: un burócrata judicial que fuma demasiado (por algo será); Jorge Fontevecchia: un gran Gatsby sudamericanoz a la espera de un Fitzgerald de estos pagos que lo describa como tal; Nik: un caricaturista acusado de plagiar con fervor; Luis Majul: un personaje mediático a la manera de los personajes mediáticos; Antonio Gasalla: el más talentoso de los humoristas argentinos, vituperado por los productores y castigado por el rey Mercado; Lorena Maciel: una chica de barrio atrapada por las circunstancias; la Tía Nelly: una boludísima tía Nelly; Mario Pergolini: un buen chico, un poco crecidito para seguir jugándola de tal; Fernando Bravo: un tipo demasiado crispado (no me gustaría ser su esposa, dios me libre y guarde de la transexualidad); Claudio Lozano: un economista estropeado por un machismo de feca; María Laura Santillán: el arquetipo del trepador y el oportunista; Nelson Castro: un tordo más atorrante que vos y yo juntos; Beatriz Sarlo: una valiosa intelectual a quien las cuestiones de género le empastaron algunas neuronas; Pablo Sirvén; un tipo que escribe en La Nación, en un rubro demasiado sospechado de tráfico de sobres; Alejandro Borenzstein: un hijo que vive de un finado padre famoso; Pepe Eliaschev: un increíble creido, Alfredo Leuco: un señor tan crispado que ya no sabe reconocer una ficción de la realidad; Reynaldo Sietecase: un periodista que corrió la suerte que quizás Ernesto Tenembaum tema para sí y por eso lo incluyó (insólitamente) en esa enumeración: echado por los medios poderosos o hegemónicos; Víctor De Gennaro; la pureza intelectual y la castidad política, tal vez futuro santo de la clase obrera (siempre que sea blanca); Miguel Bonasso; la pureza intelectual y la castidad política, tal vez futuro santo de la clase media; Santo Biasatti: un cuatro de copas con cara de bragueta y forrado en plata gracias a la pobre inocencia de la gente; Eduardo Buzzi: no se puede creer; Diego Bonadeo: no tengo el gusto.

¡Ay, amigo Tenembaum y otros que se ven tan afectados por eso de que cualquier pelotudo con computadora puede espetarles a las estólidas vacas sabradas su condición de mortales!: la cosa no es tan grave. Hay que aguantar el sopapo y responder.

Voy con un ejemplo absolutamente baladí. Mario Vargas Llosa publicó hoy en La Nación un artículo en el cual remarca la responsabilidad que tenemos todos en estos tiempos de frivolidad informativa. El artículo no es condenable por su contenido, por cierto. Todo lo contrario. Es recomendable. Pero tomo un párrafo cualquiera, nada más que para ejemplificar de qué hablamos cuando hablamos de acabar con las vacas sagradas. Escribió Vargas Llosa:

¿No hemos visto recientemente a alguien tan poco superficial como el científico Stephen Hawking promocionar su próximo libro con la llamativa propaganda de que en él se demuestra que la creación del universo puede prescindir de Dios?

fuente: Vargas Llosa, La Nación. La era del bufón.



Pues bien: el ejercicio de demoler vacas sagradas nos provoca recordarle a Vargas Llosa, por ejemplo, que esa idea de que el universo puede prescindir de Dios ya fue expresada por el mismo Hawking en su primer libro que, como todo el mundo sabe, tiene ya unos cuantos años de existencia en las bibliotecas del mundo, incluidas las españolas. Y podríamos preguntarle al escribidor peruano europeo, por ejemplo: ¿Cuándo es Hawking tan poco superficial? ¿Cuando describe sus teorías sobre el Cosmos, o cuando filosofa?

Como se ve, hasta un Vargas Llosa padre puede escribir boludeces si se lo propone. O simplemente por accidente.

Usted escribió demasiadas, señor Tenembaum. Por su propia voluntad o por mero accidente. Tantas, que se vio obligado a imposibilitar que sus lectores pudieran dejarle un comentario al pie en cada una de sus notas.

Alfredo Arri.

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lunes, 30 de agosto de 2010

La semana política. 29 de agosto de 2010.

Bitácora del ciudadano de a pie. La semana política.
22 al 29 de agosto de 2010.


Papel Prensa: interpretaciones e interpretadores.


La decisión del Poder Ejecutivo nacional de trasladar a los otros dos poderes del Estado el informe sobre Papel Prensa ha provocado una ola interpretativa por parte de interpretadores vaios. Interpretadores profesionales en algunos casos, diletantes en otros.

La interpretación que se corresponde con el discurso de Cristina es lineal: dados los resultados obtenidos en una investigación enjundiosa alrededor de Papel Prensa, es deber del Poder ejecutivo: por una parte, denunciar ante el Sistema de Administración de Justicia los presuntos crímenes habidos en el origen de la empresa; y, por la otra, depositar en el Poder Legislativo la decisión de qué hacer en lo futuro con la producción y distribución de papel para diarios.

Otra interpretación, una interpretación rabiosamente antikirchnerista, podría estar representada por el lábil, laxo, elástico y dúctil analista político Alfredo Leuco. Según éste, el kirchnerismo preparó una zancadilla final al Grupo Clarín en su guerra santa contra el Grupo, pero llegada la hora de la verdad (el 24 de agosto), y como la Presidenta "no come vidrio", ante la truchada inventada por Guillermo Moreno, la Presidenta optó por lo que optó: Mucho acting, espectacularidad, y decorosa salida por la tangente.

Existen más interpretaciones, por supuesto. Algunas son ingeniosas; otras, francamente patéticas. Las más patéticas de todas ellas son ese grupo de interpretaciones que no especulan sobre la intencionalidad del gobierno nacional sino que directamente la aseguran. El ejemplo más grotesco es el que ofrece la diputada Patricia Bullrich: no conozco el proyecto ni me interesa conocerlo: como el único objetivo del gobierno es erosionar la libertad de prensa, grito: ¡Viva Clarín y muera la Santa Federación! En consonancia con la diputada tránsfuga, su jefa y mentora Elisa Carrió sentenció para la historia, para el atesoramiento de las grandes frases de la política argentina: "Clarín y La Nación son la Argentina."

Otras interpretaciones directamente eluden toda argumentación racional. Así, por ejemplo, el ecléctico Jorge Lanata confesó sin que se le movieran los pelos de la barba: yo me tengo que poner de parte del más débil, que es Clarín. Será Justicia.

Este blogger tiene su interpretación acerca de la movida del Poder Ejecutivo Nacional del 24 de agosto, llamada Papel Prensa, la verdad y es mucho menos rebuscada que las que anduvo leyendo aquí y allá. Para este blogger la cosa es sencilla: dada la guerra de desatada entre Clarín y el Gobierno nacional: y, dos, dado el nivel de aniquilación a la que la ha llevado Clarín la mencionada guerra, al gobierno nacional no le queda más alternativas que: O declina el rey y abandona la partida a favor del Grupo; o aumenta la apuesta. O se rinde, o contraataca. O se declara derrotado y abandona la partida o vuelve a atacar. Los hechos demuestran que el gobierno nacional optó por contraatacar. Es así de sencillo. Por supuesto, la suerte terminará de echarse en el Parlamento y en la Justicia, pero la movida está hecha.

Mientras tanto, sigue aumentando la lista de bajas en esta guerra. A los mencionados aquí hoy en esta entrada -Alfredo Leuco, Jorge Lanata, Patricia Bullrich, Elisa Carrió, descendidos a los infiernos del servilismo o la mera estupidez- se suman día a día personajes públicos de todo tipo, ya políticos, ya periodistas, que se prosternan ante La Nación y Clarín convencidos que estos medios son, por supuesto, la Argentina.

El campo es la Argentina. La Sociedad Rural es la Argentina. La Iglesia es la Argentina. Clarin y La Nación son la Argentina.

Tan falso todo ese inventario de billikinescas pelotudeces como pregonar, por ejemplo, que la CGT y la CTA son la Argentina; o que la UCR y el PJ son la Argentina; o que Arsenal de Sarandí y Argentinos Juniors son la Argentina.

La verdad de la milanesa, hermano, es que la Argentina es, principalmente, la patria común de cuarenta millones de negros y de gringos que queremos vivir dignamente. Y a quienes los rastacueros de toda laya nos tienen las pelotas por el piso.

¿Cómo terminará esta guerra? Es difícil pronosticar algún resultado. El sentido común manda a imaginar que los poderosos ganarán la guerra. Por poderosos. Y es medianamente probable que así resulte. Sin embargo, no deberíamos perder las esperanzas. Lo que se tiene por ganar en caso de que el Grupo Clarín resultase derrotado en esta guerra es muy valioso: nada menos que la independencia cultural del pueblo. Un pueblo que lleva ya treinta y tantos años de manipulación mental por parte de consumados artistas en el arte de sostener la mediocridad general. Difícil salir de esa trampa, por cierto, pero no imposible.

Porque de lo que se trata, en definitiva, es de una gran batalla cultural. Para quienes tenemos varias décadas de vida, no podemos menos que constatar, con asombro, hasta qué grado de sometimiento a la lógica del poder ha llegado el pueblo, la opinión pública, en tan pocos años de prédica neoliberal. Existen infinidad de personas que creen, por ejemplo, que las ondas electromagnéticas no son propiedad del pueblo todo, sino de los particulares que en forma transitoria las explotan. Existen infinidad de personas que creen que las riquezas naturales de nuestra patria -petróleo, minerales- son propiedad de las empresas que por azares históricos las explotan y no propiedad de todos los argentinos. Existen infinidad de personas que cuando se los enfrenta a la comprensión de conceptos tales como la renta diferencial de la tierra responden con un ¡¡¿Lo qué?!!

Batalla cultural. Nadie lo dude: de eso se trata. El enemigo es poderoso. Sus armas son poderosas. Sus aliados son nada menos que sus pares, en todo el mundo. La guerra es dura. Pero vale la pena el intento. No hay nada más gratificante para un individuo que descubrir que él es capaz de discernir, de reflexionar, de alcanzar a desnudar la esencia de las cosas o, al menos, de sus series fenoménicas. No hay nada más gratificante para un individuo que descubrir que puede descubrir conceptos por sí mismo. La duda cartesiana aplicada a la vida cotidiana. De eso se trata. Nada menos.

Alfredo Arri.

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viernes, 13 de agosto de 2010

Singularidades de la política argentina.

Politudeces.

Singularidades argentinas.


1 Filósofos.

Argentina es uno de los países del mundo en los cuales a los graduados en medicina se los llama médicos; a los graduados en abogacía se los llama abogados; a los graduados en ingeniería se los llama ingenieros; a los graduados en arquitectura se los denomina arquitectos; y así. Esta breve lista preanuncia otra más extensa, que pudiera responder a una misma lógica.

Otra lógica, de parecida categoría a ésa, establece a que, en muchos países, a los graduados en Literatura, Historia, Sociología, y otras disciplinas, se los llame profesores, o licenciados, reservando la denominación de literatos, historiadores, sociólogos, u otras, a aquellos intelectuales -graduados en esas materias o no-, que hubiesen publicado obras trascendentes sobre Literatura, Historia, Sociología.

Sin embargo, Argentina es el único país del mundo en el cual a los que obtivieron un título de licenciado en Filosofía se los llama filósofos, así hayan publicado un solo libro (aunque sea sobre cocina), o directamente ninguno.

Como Dios es justo, Argentina no ha dado al mundo, hasta hoy, ningún filósofo.


2. Filosofía política argentina.

Argentina es el único país del mundo en el cual se denomina dictadura popular a un gobierno democrático derrocado; y se denomina Revolución Libertadora a la dictadura militar que lo derroca.


3. Políticos argentinos.

Argentina es el único pais del mundo en el cual un senador perteneciente a un partido que se caracterizó por dejar al país sin reservas monetarias cuando a ese partido le tocó gobernar, afirma ahora orondamente que, si su partido fuese el gobernante, la nación tendría el doble de las reservas monetarias que las que tiene, las cuales son, además, récord histórico. Ese senador se llama Gerardo Morales.


4. Teología política.

El doctor Mariano Grondona sostiene la doctrina de la Unidad Trino y Una terrenal. Según él, el ex presidente Néstor Kirchner, la Presidenta Cristina Fernández, y la Presidencia de la Nación forman -como una réplica terrenal de la unidad trino y una del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- una singular unidad trino y uno de la política.

Como corolario de esta doctrina teológico-política, las sucesivas presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández no pueden ser consideradas dos presidencias ejercidas por dos ciudadanos, sino dos periodos de una misma presidencia ejercida por un ciudadano compuesto por dos. Una suerte de criatura teratológica.

Ergo: como la Constitución Nacional no permite tres períodos consecutivos para un mismo ciudadano; y siendo estas dos personas y la presidencia de la nación una unidad trino y uno, ninguno de los dos podría postularse para un nuevo período presidencial, pues ya han agotado los dos períodos permitidos.

Si esta doctrina no es una singularidad argentina, ¿entonces qué es? Es verdad que conduce a la representación mental de una teratología; pero es original, vamos.


5. Charme político.

La intelectual Beatriz Sarlo abomina de los lugares comunes. El diputado socialista Jorge Rivas ha sufrido un episodio trágico como conscuencia del cual quedó seriamente limitado en su movilidad. Desde que el diputado reasumió su banca en la Cámara y se comunica con los demás legisladores a través de una computadora que reproduce en una voz robótica lo que el legislador tipea pacientemente con la ayuda de su vista y un ratón, es considerado por todo el mundo como un ejemplo de vida. Para Beatriz Sarlo, quien al paracer considera este juicio colectivo un mero lugar común, tilda al diputado de "ese pobre diputado". Así expresa Beatriz Sarlo el singularísimo charme de nuestros intelectuales.


Alfredo Arri


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